Carreros integrantes de la Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores (FACyR), perteneciente al Movimiento de Trabajadores de Excluidos (MTE) se manifestaron en las puertas del municipio para exigir que el secretario de Planeamiento, Gabriel Rouillet, atienda sus reclamos. Meses atrás habían presentado un proyecto de inclusión, denunciando que la empresa Esur les roba los materiales reciclables para luego enterrarlos.
“Desde la municipalidad no miran la situación del carrero. Nosotros subimos al carro con lluvia y con calor para poder subsistir, estamos pasando los momentos más difíciles. Ellos nos miran como un número y no como personas; acceden a nuestras propuestas sólo si los números dan”, manifestóVíctor, un carrero afiliado a la Federación.
Por su parte Inés, militante del MTE, contó a REALPOLITIK que esta mañana tenían intenciones de reunirse con Rouillet y otros funcionarios que venían escuchando la problemática: “Vinimos a buscar una respuesta favorable al proyecto de inclusión de los carreros que presentamos”, resumió. En ese proyecto, pedían que el municipio les gestione un sueldo que ronda los 4 mil pesos y derechos laborales como a cualquier trabajador. “Entendemos que hay un servicio de recolección y limpieza de la ciudad que no se está reconociendo”, planteó Inés.
Según ella, el problema del reciclado “pasa necesariamente por la inclusión de quienes realizan el trabajo sin protección ni derechos. Son miles de compañeros que se ganan el pan vendiendo material reciclable”. Inés explicó a este medio que a través del convenio de la municipalidad con la empresa Esur -que asciende a 50 millones de pesos por mes- se privatiza el material reciclable.
Como la empresa traslada tanto las bolsas negras como verdes, desde el MTE denuncian que les roban el material. “El proyecto que presentamos supone que el municipio deje un cuadrante de ciudad donde Esur no se lleve el material reciclable y sea para los cartoneros, que solamente viven de lo que venden. El cartón esta 1 peso el kilo. Las personas que se quejan del carro y del caballo tienen que entender que si uno no junta suficiente cartón como para poder tener un ingreso que permita parar la olla, es imposible abandonar el carro”, expresó Inés.
Por su parte Federico, que cartonea hace ocho años, aseguró que “la situación hoy por hoy es crítica: gente que estaba en las cooperativas y ahora no está trabajando tuvo que subir al carro. Cada vez más familias entran en la pobreza, y con algo tienen que sobrevivir”, expresó. Esto imposibilitaría todavía más una de las primeras medidas que el MTE pedía en su proyecto: que la municipalidad hiciera un relevamiento de cartoneros para identificar la población afectada.
“Antes sobraba material, pero ahora no alcanza. No lo encontramos en la calle porque tanto Esur como la municipalidad nos roban el material y lo terminan enterrando. Para algunos es basura, para nosotros es comida en la mesa”, dijo Federico. Además, planteó la problemática de las protectoras de animales y la policía: “Vienen a protestar, te levantan el carro y no podés decir nada porque la municipalidad está metida en el medio. Es todo un robo hacia los que menos tienen”, denunció.
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