Anoche se suscitó el primer conflicto luego de que el viernes, el municipio anunciara la prohibición de la tracción a sangre a los cartoneros bahienses. Julio Monsalve denunció maltratos por parte de Policía y Guardia Urbana cuando fue hallado con su caballo por Blandengues al 400. No obstante, el trabajador informal admitió haber estado en falta y desde la Municipalidad admiten que se trató de “un caso aislado”.
Andrés Castillo, subsecretario de Gobierno y Protección Ciudadana, dijo en LA BRÚJULA 24 FM 93.1 que “se trató de un caso aislado dentro de una implementación que ha tenido un acatamiento positivo”.
En diálogo con el programa “Deberías Saberlo”, Castillo admitió: “Esta persona (por Monsalve) sabía que transitaba por un sector prohibido. Además, fue el único incidente desde que se aplicó el decreto de prohibición. En un total de 150 recolectores censados, hay solo 10 que están disconformes, creo que es un buen número”.
Además, el funcionario admitió que en los próximos días comenzará a operar la Cooperativa de Planta de reciclado con algunos de los trabajadores informales en cuestión.
“Esperemos que se pueda cumplir este triple objetivo sin más inconvenientes. Queremos tener un ojo más en saneamiento ambiental, mejorar el tránsito y que ya no haya más tracción a sangre”, cerró.
Por su parte Monsalve, muy a disgusto con la rigurosidad a la que fue sometido por parte de los efectivos policiales, argumentó: “Yo entiendo que estaba en falta, pero tenía que salir porque mi hija estaba en cama y con fiebre y tenía que trabajar para comprarle los remedios”.
“Me decían, bajate del carro porque te vamos a bajar de los pelos y me insultaban. No les importó lo que yo le dijera de mi criatura. A los pocos minutos en que me pararon, ya había como 15 patrulleros”, agregó.
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