Un cartel de empleados en huelga de una empresa estatal de Atenas pregunta por el plan económico.

"No estoy obligado a mantenerlos en mi país", dijo el premier Erdogan a la BBC.
Apenas una semana después de la decisión de los parlamentos de Estados Unidos -un dictamen de comisión que el gobierno prometió evitar llevar a recinto- y de Suecia -una resolución del plenario- de reconocer el "genocidio armenio" en la Primera Guerra Mundial por parte del Imperio otomano, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó con expulsar del país a decenas de miles de armenios en situación irregular.

En una entrevista concedida el martes a la la cadena británica BBC, Erdogan aseguró que la presencia de cerca de 100.000 armenios trabajando en Turquía sin permiso no será tolerada por más tiempo.

"Mire, en mi país viven cerca de 170.000 armenios, de los que 70.000 son conciudadanos míos, los otros 100.000 se hallan en situación irregular", afirmó el dirigente turco.

"¿Qué voy a hacer mañana? Si es necesario les diré que se vayan a su país. No estoy obligado a mantenerlos en mi país", añadió.

El primer ministro turco advirtió que la reciente decisión de los parlamentarios de Suecia y EE.UU. puede tener un efecto adverso en las relaciones de su país con Armenia.

Ambos casos forzaron un roce diplomático con llamados a consultas de embajadores incluidos y cancelación de viajes oficiales a Washington y a Estocolmo.

Los armenios buscan, y lo han logrado en varios países, que se declare genocidio a la persecución y matanza de miles de su colectividad hace poco menos de un siglo por parte de los otomanos-turcos.

Esto se da mientras ambos gobiernos se encuentran actualmente intentando restaurar sus relaciones diplomáticas (el gobierno armenio, con críticas de la diáspora, que lo acusa de ser débil en las negociaciones). Pero Ankara ha advertido de que los esfuerzos para la reconciliación con las autoridades de Ereván pueden verse dañados con los distintos reconocimientos del genocidio armenio.

Armenia asegura que más de 1,5 millones de sus ciudadanos fueron asesinados durante la Primera Guerra Mundial. Turquía, por su parte, rechaza las acusaciones y afirma que el número de fusilados fue sensiblemente inferior. Reconoce los trágicos sucesos de 1915, en las postrimerías del Imperio Otomano, pero niega que se tratara de un genocidio y apoya la creación de una comisión binacional y un comité de historiadores que analice el tema.

Turquía es un aliado clave de EE.UU. y busca además ingresar a la Unión Europea. Ayer, justamente, el comisario de la UE para la Ampliación, Stefan Fule, estuvo en Ankara y llamó a otra mejora de las relaciones: con la parte griega de Chipre.

Comentá la nota