La Parroquia de nuestra localidad emitió un comunicado, en coincidencia con el Obispado de Neuquén, ante el documento difundido por la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, pues aseguran "no podemos dejar pasar por alto una injuria grave a nuestro Santo Padre Francisco".
Como persona, como vecino y como sacerdote, tengo el deber de defender la verdad y oponerme a todo lo que sea injusto. Pido disculpas quizás por haber demorado esta carta, pues he querido informarme y consultar antes a otras personas al respecto.
Por eso, sin querer responder las afirmaciones de la nota que publicara en este medio la Biblioteca Popular “Osvaldo Bayer” de nuestra localidad el pasado 20 de marzo, sobre la Iglesia en general y del nuevo Papa en particular, siento la obligación en conciencia de compartir con todo nuestro pueblo lo siguiente:
No voy a responder a las afirmaciones que se expresan en dicha nota intentando defender a los atacados, porque ni la Iglesia ni el actual Papa necesitan que yo lo defienda.
Porque dichas expresiones publicadas no sólo son falsas en sus conclusiones, sino que demuestran que el autor o autora de ese documento tiene una ignorancia muy profunda sobre el accionar de la Iglesia en general y del Obispo Bergoglio en particular.
Y el ignorante cuando está empapado de soberbia, no entiende razones.
Esto queda en evidencia porque pareciera que al escribir utilizó el primitivo método de “copiar y pegar”, ya que desborda la falta de coherencia y relación entre un párrafo y otro.
Me sorprende sí, que siendo la Biblioteca Popular “Osvaldo Bayer” una institución al servicio de la cultura de nuestro pueblo, se haga cargo como tal, de semejantes afirmaciones que contienen no sólo inexactitudes, como lo ha demostrado y desmentido públicamente el mismo padre Jalics, el premio nobel de la paz, señor Adolfo Pérez Ezquivel, la señora Rosa Graciela Fernández Meijide, entro otros, sino también falta de seriedad intelectual.
Si es para mí incomprensible que la Biblioteca como institución: es decir sus responsables en particular y sus socios en general, se hagan cargo del contenido falaz de ese documento ya que, al no tener firma personal, todos son solidariamente responsables de mentiras y acusaciones injustas.
Como sacerdote, como persona y como vecino, mantengo la esperanza que más temprano que tarde todas las instituciones mejoremos, especialmente aquellas que están destinadas a favorecer el conocimiento, fortalecer la cultura y al servicio del crecimiento personal y social de los ciudadanos, recordando siempre las palabras del Señor: “la verdad los hará libres”.
Cuando se pretende construir destruyendo, el camino elegido no sólo no es el mejor sino que es el peor, porque no lleva a ninguna parte.
Insisto, no es mi deseo responder a lo que dice la nota confusa y falsamente, no voy a entrar en polémica con nadie, sólo expresar el sentir de mi conciencia: callar ante la mentira, nunca.
Con mis mejores deseos para todos, los saludo cordialmente
Federico Wernicke
Cura Párroco
Villa La Angostura

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