Una vez más insistimos: es cierto que necesitamos fortalecer el arco opositor, pero de ninguna manera esto puede hacerse a cualquier precio. La construcción tiene que darse por la coincidencia de ideas, propuestas y prácticas, y no por el mero hecho de estar en contra de algo o alguien.
Desde el radicalismo, cuando decimos que es inaceptable un acuerdo de estas características, no lo decimos desde el sectarismo, sino porque no compartimos el fortalecimiento de la educación privada en desmedro de la educación publica y la falta de inversión en la misma, el recorte presupuestario en programas culturales, la falta de insumos en los hospitales públicos, el deterioro salarial de los/as trabajadores/as del Gobierno de la Ciudad y la precarización de sus contratados/as, el cese de políticas inclusivas por parte del Ministerio de Desarrollo Social, y la falta de planificación urbana para sanear la diferencia entre el norte y sur de la ciudad, entre otras.
Un partido que pretende defender la igualdad y la solidaridad no puede abrazarse a Macri.
Por estas razones, rechazamos un acuerdo con Macri. Por todo lo que representa, Macri es un límite.
(*) Secretaría general de la Juventud UCR Capital.

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