Carrasco y Teijo chocan los 5 y palpitan el cruce Independiente-Cipolletti

Carrasco y Teijo chocan los 5 y palpitan el cruce Independiente-Cipolletti

Ambos viven la previa del gran encuentro regional, pero con la misma premisa: es sólo un partido de fútbol.

Es el mediodía del miércoles 15 de julio y cientos de autos pasan a alta velocidad de un lado al otro del puente carretero que une a las ciudades de Neuquén y Cipolletti. La gran mayoría de los conductores van apurados, manejan atentos al intenso tránsito y de reojo miran la hora para poder llegar a tiempo a su destino. Allí en el medio de tanto cemento, entre camiones, coches y camionetas, aturdidos por los rebajes y bocinas, charlan dos personas con indumentaria deportiva.

Apenas unos pocos logran darse cuenta que debajo de esos enormes camperones, uno rojo y el otro negro, están Leandro Teijo y Marcos Carrasco. Los volantes centrales de Independiente y Cipolletti se juntaron en el puente que está sobre el emblemático río que une a las provincias de Neuquén y Río Negro para hablar sobre un partido de fútbol que se disputará el domingo a partir de las 15 en La Chacra de Chocón al 4.000 entre el Rojo y Cipo.

Ambos han sido fundamentales para que sus equipos lleguen a esta última fecha con grandes posibilidades de pasar de ronda. Están ansiosos por entrar a la cancha e ilusionados con romperla y festejar. Pero lo mejor de todo es que coinciden en que lo que se disputará el domingo no es ni más ni menos que "un partido de fútbol" entre los clubes más populares de dos ciudades vecinas que respiran el mismo aire y comparten el mismo cielo. Teijo y Carrasco son jugadores con clase, que compiten con armas nobles sabiendo que en el rectángulo de juego no habrá lugar para el odio o la mala intención.

"Si bien hay muchas cosas en juego, hay que tomarlo con la responsabilidad y el compromiso que amerita. Pero sin olvidarnos que es un partido de fútbol y que todo termina dentro del campo de juego", rezó Leandro.

A su vez, Marcos coincidió al comentar que "esto es un partido de fútbol. Sólo eso. Nos encantaría jugarlo con público de ambos equipos pero lamentablemente aún no están dadas las cosas para que así sea".

Teijo, un joven porteño que hizo inferiores en Vélez, All Boys y que debutó en primera jugando Argentino B para Racing de Olavarría, es el único de los dirigidos por Gustavo Coronel que participó en todos los partidos de la temporada 2015: 17 del Federal A y dos de la Copa Argentina. "Soy un jugador al que le viene bien mantenerse activo, me gusta estar siempre y no tengo problemas en recuperarme cuando juego seguido", explicó el Tiburón.

Por su parte Carrasco, un hombre de mil batallas que se formó en Cipo, pero que luego pasó por Racing y Talleres de Córdoba, se transformó en una pieza vital para que el Albinegro sea el escolta del grupo, a dos puntos del Rojo (29-27).

"Llegamos con confianza, sabemos que tenemos el potencial y la actitud para salir a jugar este tipo de partidos", avisó Carucha.

"Estamos tranquilos, con muchas ganas de entrar a la cancha para jugar este partido", fue lo primero que manifestó Teijo. Y Carrasco expresó que "hay que brindar un buen espectáculo. Dependemos de nosotros para pasar de ronda y somos conscientes que nos estamos jugando mucho". El Tiburón y Carucha, dos 5 de quite y juego, se muestran tranquilos y se hacen preguntas sobre lo que viene. Responden con sinceridad, midiendo cada palabra.

El Rojo sabe que cuenta con dos resultados a su favor. Es que la victoria y el empate lo catapultarán directamente a la próxima fase del Federal A, mientras que al Albinegro no le queda otra que sumar de a tres para no tener que depender de nadie más.

"A pesar de ser un clásico y de tener dos resultados a favor, nosotros no pensamos en especular. Como siempre lo hemos hecho vamos a salir a buscar la victoria", deslizó Leandro.

Del otro lado, Carucha aclaró que " hace dos fechas que tenemos bien claro que la clasificación depende solamente de nosotros y hemos convivido con eso. No se nos cruza por la cabeza especular. Vamos a ir a buscar la victoria".

La cuenta regresiva va cada vez más rápida, los nervios y la ansiedad invaden los cuerpos de los futbolistas que el domingo intentarán dar lo mejor de sí para quedarse con un clásico. 90 minutos que pueden definir mucho pero que no son más que "un partido de fútbol".

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