San Carlos: se complica la búsqueda de los asesinos de Ezequiel Córdoba

San Carlos: se complica la búsqueda de los asesinos de Ezequiel Córdoba
Los únicos que podrían haberlos visto, no lograron describirlos. Para algunos investigadores, el caso “es confuso”. Para otros, está claro que lo que ocurrió en 32 y 149 fue un intento de robo
Mientras la familia de Ezequiel Córdoba (20) espera que los asesinos vayan pronto tras las rejas, los investigadores siguen tratando de establecer qué fue exactamente lo que pasó en 32 y 149, donde el joven recibió una puñalada que en instantes le arrebató la vida.

La hipótesis más firme sigue siendo que se trató de un intento de robo perpetrado por los mismos delincuentes que un par de horas antes abordaron a otro hombre mientras esperaba el colectivo en la misma esquina, acertándole un puntazo en un muslo porque se resistió a que le quitaron lo poco que tenía. Ovidio Villalba, de él se trata, zafó del robo y pidió ayuda en la remisería que está enfrente, a donde también acudió Ezequiel instantes antes de desplomarse y morir.

Villalba tuvo suerte. Lo trasladaron al hospital de Melchor Romero y vivió para contarla, aunque no pudo aportar demasiados datos sobre los atacantes: apenas que uno tenía un buzo gris, el otro algo claro y que se movilizaban en una moto.

En cuanto al crimen de Córdoba, prácticamente no hay testigos. Es que el único que estaba en esa cuadra al momento en que ocurrió (cerca de las 2 de la mañana del domingo) era un chofer de la remisería abocado a arreglar las luces del auto.

“Contó que vio a la víctima caminando por 32 para 155 y que unos minutos después observó que estaba con otros dos hombres, pero no les dio importancia ya que no notó que forcejearan ni discutieran”, dijo un jefe policial. Además, el remisero aclaró que no era capaz de describir a los acompañantes de Ezequiel, porque “apenas los miró y estaban a unos cuantos metros”. Recién una vez que el joven fue a la agencia y le abrieron la puerta al escucharlo balbucear “quieren matarme”, recordó que era el pibe al que había visto antes.

Lo único que la víctima tenía en su poder era el celular y el DNI en una mochila de nailon gris, aunque según la policía “sus familiares dijeron que nunca llevaba billetera ni otras pertenencias”.

Algunos pesquisas están convencidos de que el caso es confuso. Otros, que fue un intento de robo en la misma esquina en la que el 5 de mayo motochorros mataron a Matías Fiori. Investiga el gabinete de Homicidios de la DDI La Plata, a donde pueden comunicarse (con garantía de reserva de identidad) todos los que puedan aportar algún dato. El teléfono es el 453- 1272.

Usaban un revólver 38 corto con balas 9 milímetros adaptadas

En el marco de la causa que se abrió tras una seguidilla de robos a mano armada de motos y autos, policías de la comisaría Octava lograron identificar a los presuntos integrantes de la banda y detener a uno de ellos, además de secuestrar algunos rodados con pedido de secuestro o truchos. Pero lo más interesante del operativo fue el hallazgo de un revólver calibre 38 que había sido adaptado para disparar proyectiles 9 milímetros, informaron fuentes policiales. Según un jefe de la fuerza, eso le daba un poder de impacto “similar al de una escopeta recortada”.

La investigación comenzó el 19 de mayo, cuando a una mujer de 71 años le robaron su Peugeot Partner en 87 y 21, vehículo que fue hallado a las pocas horas, con algunos faltantes. Con el aporte de algunos testigos, dijeron las fuentes, apuntaron las sospechas a un hombre que vivía en la zona y tenía antecedentes penales. Dos días después, un joven es despojado a punta de pistola de su moto Honda Wave roja. Y las pistas apuntaron de nuevo para el mismo lado. A estos dos hechos se les sumó, el 24 de mayo, el robo a un delivery de una Honda Bizz en 13 y 84, por lo que con todos los elementos reunidos se pidieron dos órdenes de allanamiento. A instancias del fiscal Marcelo Martini, los policías al mando del jefe distrital Fabián Barrios registraron dos viviendas, en la zona de 24 y 86 y 21, 87 y 88, secuestrando dos motos Honda Wave adulteradas; una Cerro con pedido de secuestro del 21 de mayo y la Bizz del delivery, además de las cachas de la Wave sustraída el 22 de mayo, el revólver 28 corto limado y 3 cartuchos 9 milímetros adaptados: “Les colocaron un alambre en el culote para poder ingresar a los alvéolos del arma”, además de otros elementos, informó un jefe policial. Los operativos terminaron con un aprehendido.

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