En busca de un difícil consenso, difirieron una semana el tratamiento del tema. La Coopi intentará convencer a los ediles opositores.
A pedido de la propia dirigencia cooperativista que lidera el gerente Alejandro Eguiguren, los ediles decidieron diferir siete días el tratamiento de esta iniciativa clave para el futuro de la ciudad.
En realidad, tanto el presidente del cuerpo legislativo Daniel Velázquez como Eguiguren eran conscientes de que tal como estaba planteada la situación era prácticamente imposible conseguir los siete votos necesarios para aprobar el contrato por el plazo mencionado.
Es que bajo ningún punto de vista estaban de acuerdo ayer en avalar ese tiempo de concesión los ediles Esteban Avilés, Raquel Merlino, Amalia Gómez, Sebastián Guruceta y Ana Chiodi.
Con una semana más de discusión, los dirigentes cooperativistas y los seis concejales favorables a la firma del contrato, esperan convencer al resto de sus pares o al menos a uno sólo de ellos, para que avale los 15 años.
En este marco de negociaciones surge como una hipotética opción bajar el plazo a 12 o 13 años, aunque desde la Cooperativa siempre se ha sostenido el criterio de que se necesitan como mínimo tres lustros para ejecutar el plan de obras hídricas que necesita la ciudad para compensar el déficit estructural que padece en materia de infraestructura y de servicio de agua potable.
La representante del juecismo Ana Chiodi, fiel a la posición de su líder político el legislador departamental Rodrigo Serna, está dispuesta a avalar un contrato máximo de 10 años, período que es insuficiente según el criterio cooperativista.
Si durante esta nueva semana de discusión no se logra el consenso necesario para obtener el aval de 7 de los 11 integrantes del Concejo de Representantes, la relación entre el municipio y la Cooperativa mantendrá la precariedad actual.


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