Carlos Ferreyra - Directivo del Club Atlético Defensores Unidos “El objetivo de Ruggero será entrar al Reducido”

Tras el acuerdo que hubo con el nuevo técnico de Defensores Unidos, Osvaldo Ruggero, EL DEBATE dialogó en exclusiva con el directivo Carlos Ferreyra, quien expresó cómo se dio la situación del cambio de técnico. También habló de los objetivos para el 2011 y cómo fue la inesperada salida de Ismael Gómez.
Mientras muchos se encuentran de vacaciones o disfrutando de la sidra y el pan dulce, los directivos de Defensores Unidos tuvieron una previa de Navidad muy movida. Es que durante la semana, realizaron importantes movimientos. Primero con la desvinculación de Marcos Barlatay y luego con el acuerdo con Osvaldo Ruggero. De este modo, EL DEBATE dialogó en exclusiva con uno de los máximos directivos de Defensores Unidos, Carlos Ferreyra, quien habló de todos los temas y aclaró como fueron estas modificaciones de cuerpo técnico.

-A pesar del período de receso y de las fiestas navideñas, los directivos de CADU tuvieron una semana muy movida.

-Sí, en realidad hace un par de semanas atrás nos imaginábamos estar de otra manera. Lo que pasó no era lo deseado. Pero en esto, tenes una pasividad total o tenés que movilizarte para solucionar los temas. Y de ese modo, tuvimos que acordar la salida de Marcos (Barlatay). La verdad que nos costó mucho porque desde los años que estoy en la Comisión Directiva, no había visto una persona de la calidad y de las cualidades humanas de Marcos. Lamentablemente hubo que poner en la balanza otro tipo de cuestiones, que es lo que más le importa al público en general.

-¿La cuestión del resultado?

-Correcto. Y bueno hicimos un análisis profundo con él, resolvimos que lo más lógico o lo más sano era concluir el vínculo.

-Si bien los últimos resultados no fueron los esperados, la campaña de Barlatay no fue tan mala como muchos expresan o creen.

-Seguro. Por ahí, dentro de nuestras aspiraciones era lograr algunos puntos más. Me parece que esta campaña hay que dividirla en dos partes. Por un lado, hasta la primera mitad de los partidos, donde el rendimiento fue superior al esperado. En cambio, después el plantel cayó en una meseta con los resultados y luego una caída brusca. Aún así, nosotros seguimos apostando a Marcos, después de aquella racha de cuatro derrotas. Pero en definitiva, se notó que en el último mes y medio, donde se podía haber obtenido algún resultado más importante, no se pudo. Analizamos junto con Marcos, los por qué de ese bajón y bueno determinamos ese final.

-Para tener en claro, cómo fue esta salida, sólo faltó escuchar al mismo Barlatay, quien dijo que prefería cerrar este ciclo y no deteriorar la relación que tenía con los directivos de CADU.

-Totalmente. Para dejar en claro todo esto, durante estos días leí en un medio porteño, más precisamente Crónica, donde manifestaron que los directivos nunca estuvieron conformes con el trabajo de Marcos. Yo y en nombre de esta Comisión Directiva, lo desmiento totalmente. No se de dónde salió esa versión. También leí en algún que otro medio, que se había despedido al técnico. Eso no fue así. Nos juntamos con él, donde analizamos en conjunto lo ocurrido y llegamos a un acuerdo. No fue un despido compulsivo.

-¿Después de lo de Barlatay, tuvieron que dar vuelta la página y ver quien podía ser el sustituto?

-Por ahí ahora queda como que fue todo muy rápido, desde la salida de Marcos y la llegada de Ruggero. Tras la salida de Barlatay, nosotros teníamos pensado esperar unos días y no enloquecernos. Principalmente porque teníamos tiempo de sobra. El tema se dio casi por casualidad. Hubo una persona en común que acercó el interés de Ruggero por dirigir Defensores. Para nosotros era un técnico que veníamos viendo desde hace tiempo con algún interés. Más que nada por el buen trabajo que realizó en Berazategui y luego en Liniers. Y ahí se inicio. Porque la verdad es que la situación no estaba dada, ni planteada para que Ruggero llegase a CADU.

¿Y más que nada porque el nombre de Ruggero no era el que se manejaba por los medios.

-Por su puesto. A ver, el caso de Osvaldo Diez, fue uno de los que más sonó por los medios. Es lógico que por historia, por antecedentes y por lo que significó Osvaldo para CADU, que siempre suene como una posibilidad. Sacando la distancia que hay, es algo parecido a lo que ocurre en Boca, con el nombre de Bianchi. Pero, esta Comisión Directiva tiene una política que mantiene, que es técnico que se fue con nosotros, no vuelve. No se que puede ocurrir más adelante, cuando nosotros no estemos al frente del club. Esa política la mantenemos e internamente sabíamos que no íbamos a cambiar esa filosofía por más rumor que se corriera por los medios.

-¿En la reunión que hubo con Ruggero ambas partes tuvieron una buena predisposición para acordar?

-Totalmente. Nos sorprendió mucho las ganas que tenía por dirigir a Defensores. También fue sorpresivo como sabía todo dentro del plano futbolístico y de las características de cada uno de los jugadores.

-¿En dicha reunión también se habló de incorporaciones o refuerzos?

-Él va a analizar lo que hay en el plantel. Desde esa evaluación se fijará si se realizarán incorporacio-nes para el inicio del torneo.

-¿Fijaron alguna meta en cuánto a puntos u objetivos?

-El objetivo que nos propusimos de ambas partes y teniendo en cuenta que creemos tener un plantel para estar ahí, es el ingreso al Redu-cido. Él nos dijo lo mismo, teniendo en cuenta que hay material.

-¿Los sorprendió la salida de Ismael Gómez?

Sí. Después del partido con Cambaceres, él nos manifiesta al Presidente y a mí, que tenía la posibilidad de ir a jugar a Costa Rica y que se la habían manifestado el día anterior. Obviamente para nosotros fue un baldazo de agua fría, porque lo que menos teníamos pensado era ponerse a analizar la posibilidad de la ida de un jugador, que si bien ingresó de última al plantel se había ganado un puesto. Pero bueno, lo cierto es que le ofrecieron 3.500 dólares de sueldo por mes, mientras que Defensores no está en condiciones de pagarle ni la mitad de eso. Él ya tenía todo arreglado, con los pasajes incluidos. El único que perdía era Defensores porque encima pretendía cobrar los meses que le restaban acá. Si bien fue en bue-nos términos en ese tramo la relación se puso tensa, hasta que llegamos a un acuerdo con él. Nunca tuvimos en la cabeza que Gómez se pudiese ir del club. Por otro lado, nosotros no podemos retener a la fuerza a un jugador que quería irse, ya que eso no iba a sumar al plantel, sino todo lo contrario. Pero tampoco podemos permitir que un jugador se vaya de un día para el otro, por el sólo hecho que tenga ganas. Por eso, llegamos a un acuerdo con el jugador para que el club perdiera lo menos posible. Esa es la realidad. Es una excelente persona. Ojalá que le vaya bien y que siempre tendrá las puertas abiertas para volver a CADU.

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