Acerca de las gestiones para la instalación del reactor nuclear en territorio formoseño, dialogó con Radio Uno y El Comercial, el Subsecretario de Desarrollo Económico de la provincia, Julio Araoz.
“La iniciativa se trabajó en Comisión que dió sus despachos para tratamiento en el recinto. Esto implica que la Argentina tomó la decisión de impulsar este plan”, remarcó.
Araoz indicó que la central atómica ATUCHA II está en pleno desarrollo y que la vida útil de la central de Embalse (Córdoba) se sigue realizando junto con otras dos centrales nucleares más dentro del país.
“Finalmente, otro de los puntos, que para nosotros es crucial, vamos a darle un impulso al proyecto de centrales modulares medianas de la Argentina, es decir, el CAREM”, dijo para luego pasar a hablar de la candidatura de Formosa como sede de uno de esos aparatos: “Para realizar una obra de esas características, se requiere una serie de estudios de tres niveles iniciales para definir regiones”, explicó.
Sostuvo que dichos estudios de profundidad se están por iniciar en la brevedad en los que se determinaría una zona de posible emplazamiento de la central para luego someterse a una decisión de una comisión de especialistas de la Comisión de Energía Atómica: “Desde allí se empieza a trabajar en un proyecto. Se hacen todos los estudios que duran aproximadamente un año”, siguió.
Audiencia Pública
Explicó también que tras la determinación del lugar a emplazar el reactor, se hacen los estudios de impacto ambiental que incluyen una audiencia pública para que sea sometida a consideración de la ciudadanía: “Tratándose de un tema muy particular y de mucha delicadeza, se trabaja en torno de los elementos de juicio para que la ciudadanía tenga elementos para que pueda participar en la audiencia”, remarcó.
El funcionario destacó la importancia de las inquietudes que se puedan presentar en dicha audiencia con distintos elementos de información para dicha puesta a consideración: “Estamos trabajando en las áreas que permitan tomar la decisión específica de un sitio. Evaluamos los elementos finales de distintas áreas en distintos lugares de la provincia de Formosa”, agregó.
Al ser consultado sobre que elementos se toman como prioridad a la hora de buscar un sitio de posible ubicación para el reactor, Araoz respondió que las instancias finales de determinación se arma una matriz con cerca de 200 variables a considerar: “Los primeros requisitos que se toman, tienen que ver con las características de sismicidad en la región. Formosa está en una zona de un riesgo extremadamente bajo frente a posibles terremotos”, resaltó.
Indicó que posteriormente se consideran aspectos del medioambiente y la disponibilidad de agua para la refrigeración de los elementos nucleares. Cualquier instalación de generación eléctrica desde la generación termina como ser una central que genere energía eléctrica desde gas natural, combustibles pesados derivados del petróleo o de carbón, es por sus características de transformación requiere agua para refrigerarse: “Básicamente es como poner un motor en marcha, generalmente calentando agua. Con eso se obtiene vapor que sale por un conducto que hace funcionar un generador”, detalló.
Sobre si los niveles de los ríos se consideraron para la ubicación, el funcionario expresó que ese aspecto tiene relación con la potencia del reactor a hacer funcionar: “Atucha II sola tiene 746 megavatios y se requiere tomar agua del Paraná de las Palmas para devolverla al mismo cause con una diferencia no mayor a 3 grados Celsius”, dijo mientras agregaba que la potencia de 350 megavatios que tendrá el CAREM de Formosa y podría ser refrigerado con cursos de agua menor.
Constitución Provincial
Sobre la cuestión constitucional, Araoz fue consultado sobre la provisión de la Carta Magna provincial de pruebas y almacenamiento de material nuclear: “Nosotros no vamos a hacer una prueba con el CAREM en Formosa. El espíritu de esa legislación estaba pensada para posibles pruebas que incluyan explosiones nucleares y evitarlas”, resaltó mientras negaba totalmente que la instalación del reactor no esté reñida con la Constitución de la Provincia. Ante la posible reacción del gobierno paraguayo ante la instalación del dispositivo nuclear, Araoz sostuvo que no se viola legislación alguna para llevar adelante el proyecto: “no debería existir ninguna objeción.
Los accidentes son hipótesis que se tratan con los caminos institucionales adecuados. De esto se encargará la Cancillería ante cualquier reclamo”, indicó.
“Si alguien dice que acá estamos construyendo una bomba atómica, se deben hacer cargo de eso. Invitamos a todos a que vean ATUCHA y se saquen las conclusiones”, cerró no antes de evitar especificar un lugar preciso de la posible instalación pero deslizó que son tres las “regiones” que se están analizando.

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