La Iglesia argentina estuvo presente en las festividades de Villa de la Quebrada.
La fiesta del Cristo de la Quebrada no pasó desapercibida para la Iglesia Argentina. El único cardenal que hoy tiene el país estuvo en la pequeña localidad sintiendo de cerca el fervor que puntanos y nativos de otras provincias le expresan año a año a la pequeña imagen.
Estanislao Karlic cosechó elogios del obispo de San Luis, Pedro Martínez, del cura párroco de la Villa, Luis Paredes, y fue declarado visitante ilustre.
Karlic paró en el monasterio de El Suyuque. Pero no fue la única presencia de la Curia argentina. Hubo monjas de seis congregaciones y los Heraldos del Evangelio, que llamaron la atención con su atuendo similar al de los soldados romanos.
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