El mediocampista nacido en Jujuy, una de las caras nuevas de “RR”, contó sus primeras experiencias vividas en Atlético. La esperanza de ganarse un puesto, la exigencia de pelear por el ascenso y la obligación de ganar los clásicos que se vienen.
El nacido en Jujuy se muestra como tal, y el hecho de llegar a Atlético, un club que “pelea siempre arriba”, como dijo, forma parte de ese combo de felicidad que demuestra tener, que tiene como ingrediente mayor la cercanía que ahora tiene con su familia.
Bendito destino para él ha dado el fixture, ya que en la primera fecha el “decano” debe visitar al “lobo” jujeño, por lo que la familia de Carabajal ya está avisada para agasajarlo como corresponde. “Me pone contento. Cada vez que me toca jugar con Gimnasia es cuando más veo a mis familiares y amigos”, dijo el ex Ferro. “Cuando me toca jugar en Jujuy lo hago más cerca de la gente que quiero”, añadió.
Claro que para estar presente ese día en la “Tacita de Plata” primero hay que ganarse un lugar entre los titulares, y nada mejor que hacerlo en los clásicos que se vienen. “El venir como incorporación no te garantiza nada. Uno debe ganarse el lugar día a día”, dijo el mediocampista, que confesó nunca haber jugado un clásico. “Estos serían los primeros en mi carrera, obviamente son decisiones que debe tomar el entrenador, pero si me toca jugar lo haré con mucho orgullo”, advirtió.
“Pueden ser partidos que no definan nada, pero un clásico es un clásico. Hay que jugarlo con alma y vida”, finalizó el volante.
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