Capturan en México al jefe de seguridad de un poderoso narco

Felipe Cabrera era la mano derecha de “El Chapo” Guzmán, capo del Cartel de Sinaloa.

Joaquín Loera, “El chapo” Guzmán, no es cualquier narco. Es el gran capo de México, líder del Caártel de Sinaloa, el “hombre más buscado del planeta” y uno de los diez hombres más ricos del mundo según la revista Forbes.

Así que la captura, el día de Nochebuena, de su lugarteniente tampoco ha sido una detención más . El ejército presentó ayer ante la prensa, protegido con un chaleco antibalas, a Felipe Cabrera, alias el “El Inge” (apócope de “El Ingeniero”), detenido en Culiacán e identificado como principal operador de “El Chapo” en Durango y en Chihuahua.

“El Ingeniero”, bajito y malencarado, se encargaba de la seguridad y los escoltas de Guzmán cuando este estaba en la sierra de Durango (norte de México) donde, según los servicios de inteligencia, ha pasado más tiempo en los últimos años. Paralelamente, según el ejército, el detenido era el encargado del trasiego y cultivo de marihuana en la zona comprendida entre Sinaloa, Chihuahua y Durango, conocida como el “triángulo dorado” del narcotráfico.

Pero además de ser el responsable de la seguridad de “El Chapo”, “El Inge” encabezaba la “guerra” por el control de Durango con Mario Núñez Meza, “El M-10”, y es el causante de la ola de terror que se vive en la región y que ha provocado asesinatos, inhumaciones clandestinas y quemas de negocios y casas en esta zona del norte del país, clave para poder introducir la droga en EE.UU.

“El Inge” había comenzado sus actividades delictivas junto a sus tres hermanos, Luis Alberto, José Luis y Alejandro, cultivando marihuana. Poco a poco fue ampliando la red delictiva y debido a la violencia con la que operaba, escaló posiciones rápidamente dentro de la organización del “Chapo” Guzmán, hasta convertirse en su jefe de seguridad en Durango. Felipe Cabera fue capturado sin disparar un tiro en Culiacán (Sinaloa) a donde llegó huyendo de Durango.

Su captura fue la buena noticia en medio de una sangrienta Navidad, que ha dejado 29 muertos entre Nochebuena y Navidad en ocho estados diferentes. En la misma línea ascendente que vive la violencia en México se trata de la cifra más alta en lo que a Navidades se refiere. Hasta ahora la cifra más alta se había registrado el año pasado con 23 asesinatos durante las jornadas de Nochebuena y Navidad, según el diario Excelsior.

El episodio más violento se registró en la zona limítrofe entre Tamaulipas y Veracruz, cuando un destacamento de soldados que realizaba patrullajes descubrió abandonado en una carretera un camión con matrículas de Veracruz, en cuyo interior se encontraban los cuerpos de 13 personas.

Es la tercera matanza en menos de una semana en la zona de Veracruz-Tamaulipas, donde han muerto 39 personas durante los últimos cinco días. Esta región del este del país se la disputan Los Zetas y sus enemigos del Cartel del Golfo, apoyados por los Carteles de Sinaloa y de Michoacán.

El ataque ocurrió un día después de que Gobierno estatal decretara la desaparición de la policía de la ciudad de Veracruz para encargar temporalmente la vigilancia a la Marina, dada que el narco ha conseguido penetrar casi en su totalidad la corporación policial.

Desde que llegó al poder Felipe Calderón casi 50.000 personas han muerto en el país por la violencia entre y contra los carteles de la droga.

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