El aumento de costos y la reducción de la demanda son los dos elementos que más preocupan a los empresarios de la pequeña y mediana empresa. Desde CAME calcularon que los establecimientos de menor escala empezaron a recibir aumentos en las tarifas de luz de hasta 600% en distintos puntos del país, tras el recorte de los subsidios eléctricos.
Algunos referentes del sector adelantaron que estas alzas ponen en riesgo el empleoy la producción de las fábricas. También apuntaron que son unos 120.000 los puestos de trabajo perdidos en el primer trimestre.
Carlos Cappelletti, perteneciente a la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires, dijo al respecto que “el hecho de tener una menor actividad económica hace que se vayan perdiendo puestos de trabajo. La situación es complicada y compleja, ya que hay menor monto de facturación, por menores ventas, y mayores gastos. Se han encontrado con estas readecuaciones y los ajustes, tanto en las paritarias como en los contratos de alquiler y en los aumentos de los servicios de luz y gas, y por otro lado hay mucha menos actividad económica. Esta situación pone a las pymes en una situación de vulnerabilidad en cuanto a la continuidad de sus actividades. Son las empresas que más les cuesta incorporar personal y también despedirlo. La situación actual es de preocupación. Si se ve optimismo que, de la mano de la obra pública y privada comiencen a aparecer medidas tendientes a la reactivación económica tan deseada y promulgada por el presidente de la Nación”.
“Con cada recesión, las pymes son los primeros termómetros. Aparecen las dificultades y no tienen un respaldo económico como trabajar a pérdida. Tiene su actividad y su capital de trabajo y cuando los números no cierran no tienen la posibilidad de continuar a largo plazo. Existe la necesidad de que, en forma inmediata, aparezcan distintas líneas de acción del estado nacional, como una línea de financiación acorde, ya que una pyme no puede financiarse a un 60% de tasa”, concluyó.
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