El conflicto público entre el secretario de Derechos Humanos Carlos Martínez y el ministro de Gobierno, Jorge Alcántara, mereció ayer el anticipo del gobernador Jorge M. Capitanich de una decisión para poner fin a la disputa por la que ambos funcionarios se cruzaron pedidos de alejamiento del gobierno.
“Creo que cada uno tiene sus razones para expresarse y yo soy quien toma las decisiones. Las voy a tomar en tiempo y forma, conforme a oportunidad, mérito y conveniencia, como cada una de mis decisiones”.
En contacto con los medios, Capitancih defendió la calidad institucional de la provincia y la riqueza que aporta la diversidad ideológica y política de su gabinete a la construcción de los consensos necesarios para motorizar la transformación estructural en marcha en la provincia. Pero marcó claramente quién tiene el poder inferido del mandato popular.
“La voluntad popular se expresó el 16 de septiembre del año 2007 y me erigió gobernador de la provincia del Chaco, por la mayoría de los votos a partir de lo que el 10 de diciembre me hice cargo de la provincia y tengo plena conducción y el uso de las atribuciones del Estado”, subrayó.
“He hablado con Carlos Martínez y con todos los funcionarios con el objeto de que tengan respeto desde el punto de vista de la expresión de su ideas, de sus disidencias y sus opiniones, lo cual respeto absolutamente”, apuntó para defender el aporte de las diferencias. “Este es un gobierno que no tiene una concepción hegemónica; muy por el contrario, es un gobierno amplio, plural, democrático, que respeta la igualdad de condiciones, la división de poderes, el sistema democrático y republicano. Respeto todas las disidencias internas porque en la heterogeneidad de la composición de nuestro gabinete está nuestra riqueza, y en la diversidad de opiniones está la articulación de consensos”, señaló.
Capitanich señaló que “en el Chaco nadie se puede quejar de la calidad institucional. Existe un Poder Judicial autónomo e independiente. Un Poder Legislativo de mayoría opositora que no es escribanía del gobierno de turno y existe un Poder Ejecutivo con diversidad y componentes de funcionarios de distintas extracciones políticas e ideológicas. A todos les he pedido respeto”, planteó.
“Lo que hacemos es expresar nuestras ideas y liderar un proceso de cambio. Algunos pueden o no escindirse; algunos pueden pretender maximizar sus intereses y la verdad es que respeto la iniciativa de todos. Pero en democracia, aparte de respetar las decisiones de todos, uno tiene que decidir, y decide conforme a los parámetros de conducción que tiene”, recordó finalmente.


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