El martes entra en vigencia la ley provincial que no permite nada de alcohol en sangre. La Municipalidad no adherirá.
En este punto hay que aclarar que se trata de una ley provincial, pero que para la aplicación en las ciudades, es necesario que éstas adhieran con una ordenanza.
De esta manera, en el ejido municipal, sólo tendrá vigencia en la avenida Circunvalación, que es controlada por la Provincia.
“La idea es seguir sosteniendo el 0,4 (gramos por litro de alcohol en sangre) que es el valor que se viene planteando en la ciudad”, dijo a Día a Día Javier Bee Sellares, secretario de Gobierno municipal. “Se va a estudiar, se irá evaluando una vez que la Provincia lo aplique y se pueda avanzar en un método serio de control, pero la intención es no adherir”, agregó el funcionario.
En otros municipios importantes ocurrirá algo similar. En Villa María, por ejemplo, se permitirá 0,5, que es el límite máximo que rige en las calles de esa ciudad actualmente. En Río Cuarto no adhirieron, pero si lo hacen, se harán cambios respecto del grado de alcohol mínimo. En Villa Carlos Paz ya se adhirió, pero la ordenanza no está reglamentada. En esa instancia se planea “ablandar” la rigidez, del “cero” a un “0,2 ó 0,3”, en determinados horarios.
En la mayoría de los municipios de las Sierras Chicas, los controles son realizados –en general– sobre la misma ruta en el tramo urbano, pero por la propia Caminera. De esta manera, la tolerancia será “cero”.
Sobre la ruta. Por todo lo dicho, la “alcoholemia cero” sólo regirá de manera efectiva –desde el martes 10 de junio– en las rutas provinciales. Será la Policía Caminera prácticamente la única que controle que los conductores no tengan ni un miligramo de alcohol en sangre. Las multas irán desde los 2.438 (por tener entre 0 y 0,4) a 14.628 (superior a 1,0), de acuerdo a lo publicado en el Boletín Oficial de la Provincia.
Un “círculo virtuoso” para no perder clientes. Una idea que analizan los hoteleros y gastronómicos de Villa Carlos Paz para no perder clientes por esta imposibilidad de beber un vaso de vino en una cena, por ejemplo, es organizar una especie de “círculo virtuoso”.
Quieren generar una sociedad de la que todos se vean beneficiados, desde los dueños de las casas de comida, hasta los taxistas, remiseros y bodegas.
¿Cómo? La Asociación de Empresarios y Hoteleros de la localidad planea hacer un acuerdo con algunas bodegas para lograr descuentos en la compra de vino. Con esto, los gastronómicos podrían ofrecer un servicio de taxi o remis gratis de regreso para los clientes. Estos taxis cobrarían menos, con un acuerdo con la comuna de algún tipo de rebaja en los impuestos de la actividad.
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