En promedio, cada santiagueño produce un kilo de residuos por día y se recogen unas 270 toneladas. Investigamos la ruta que sigue y dónde se deposita.
Al respecto, el secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Arq. Carlos Giambroni, comentó a Nuevo Diario que “se recolecta, en la ciudad, entre 800 gramos y un kilo de basura por persona, por lo que si hablamos de 270 mil habitantes, tenemos casi 270 toneladas diarias de basura que van a nuestro vaciadero”.
Explicó además que el servicio de recolección domiciliaria está dividido a través de 8 centros operativos, logrando así cubrir la totalidad de los barrios y realizando a veces hasta dos o tres circuitos o servicios diarios en casco céntrico.
Destino final
Sobre el destino final de los residuos, Giambroni sostuvo que “esta recolección la estamos llevando ahora a un predio propio que compró el Municipio, que está en Monte Redondo (Pampa Muyoj), de 120 hectáreas, donde en este momento son depositados los residuos”.
En cuanto al tratamiento, dijo que “hay una previa clasificación por parte de unas cooperativas que están trabajando en el lugar y luego son depositados en fosas cavadas para su posterior tapado por capas para hacer el enterramiento final de esta basura‘.
Indicó que dentro de la planificación del intendente Hugo Infante se trabaja en una inversión para adquirir una cinta clasificadora de basura que “permitirá hacer una mejor clasificación y separar lo reciclable de lo no reciclable, es decir los plásticos, vidrios y cartón por un lado y lo que se va a enterrar, por otro”, explicó.
Acotó que “definido lo que se va a enterrar estamos viendo la posibilidad de que vayan a una prensa y un posterior embalado, que nos permitirá achicar el volumen a enterrar, entonces ir ganando en superficie y que se vaya enterrando lo menos posible”.
La implementación de la planta de tratamiento de residuos finales se vería concretada el próximo año, trabajo que sugiere la Secretaría de Medio Ambiente de Nación en todo el país.
Técnicos municipales se encuentran gestionando nuevas máquinas a adquirir en Buenos Aires.
“Estamos encaminándonos en conseguir algunos préstamos y si no se los consigue, se verá si se puede hacer la inversión con fondos del Municipio”, explicó el funcionario al resaltar que tal emprendimiento requiere de un paquete de inversión importante para su concreción.
El predio adquirido tendría una vida útil de 15 años
En cuanto a la cantidad de basura que puede acumular el nuevo predio de Monte Redondo, el arquitecto Giambroni explicó que “si hacemos el trabajo con esta planta de tratamiento, de clasificación y enfardado, creemos que tenemos para 15 años de vida útil y existe la posibilidad de que a lo mejor las primeras fosas que se empezaron vuelvan a poder usarse”.
Además aseveró que “este terreno cumple con todas las condiciones que la Nación nos pide como napa freática, distancia mínima a viviendas, a escuelas y a aeropuertos, por lo que el predio está potable para este tipo de trabajos”.
Cabe acotar que hasta hace un tiempo atrás este trabajo se realizaba en un predio que tenía arrendado el Municipio, que está a cinco kilómetros de distancia del actual vaciadero, pero sobre la Ruta 64. “Ahora nos fuimos más adentro, justamente para prever la voladura de los papales y para hacer más higiénico el trabajo de clasificación”.
Otras recolecciones
Desde la Comuna, aparte de recolectar la basura domiciliaria, también se recogen las podas de los árboles, y en lo que respecta a los residuos patológicos, “los servicios los tienen privatizados cada uno de los hospitales y sanatorios de la ciudad y lo que tiene que ver con los residuos electrónicos, por ahora son separados manualmente en el vaciadero, pero la idea es que la cinta clasificadora vaya separando todos estos elementos que son de larga vida y tienen otro tratamiento”.

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