La nueva normativa fue aprobada por el Concejo Deliberante. Vecinos de la Quinta Sección se oponen a la ordenanza porque afirman que no se controla el problema de fondo: ruidos molestos y lugares no aptos como espacios bailables.
El proyecto había sido resistido por vecinos de la Quinta Sección, quienes objetan que se permitan locales bailables en calle Arístides Villanueva, por las molestias que generan en el entorno residencial, y ahora anunciaron que se reunirán el sábado para analizar acciones futuras.
El presidente del Concejo, Rodolfo Suárez, subrayó que no se podrán habilitar boliches en la Quinta y lo que se aprobó es que los restaurantes pueden correr el 50% de las mesas para espectáculos en vivo o baile.
Sin embargo, no podrán cobrar taquilla ni exceder la capacidad de dos personas por metro cuadrado. El edil indicó que hasta ahora no había regulación y que esta ordenanza permitirá restringir las actividades que se desarrollan.
Luis Duarte, presidente de la unión vecinal de la 5°, comentó que los restaurantes corren las sillas para funcionar como local bailable hace más de un año, por lo que opinó que esta normativa sólo blanquea una situación existente.
Asimismo, señaló que muchos lugares ya ni siquiera tienen mesas y que los espacios no están adaptados acústicamente porque son galpones o casas y, al no tener extractores, suelen abrir ventanas, con lo que la música se propaga.
El concejal demócrata Guillermo Mosso, quien fue uno de los que votó en contra de la iniciativa -junto con el socialista Alberto Montbrun y el radical Leonardo de Lucía- lamentó que después de tanto tiempo de análisis, más de dos años, se haya tratado el proyecto a último momento.
El edil indicó que desde que un grupo de vecinos se manifestó en contra, en junio del año pasado, no se volvió a hablar del tema hasta la semana pasada y que el martes se sumó una modificación que casi no se pudo discutir.

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