Los candidatos se lanzan o confirman incesantemente. Hay tres ya firmes: Lorenzo, Laffitte y Brillo. El diputado confirmó en las últimas horas, y propone integrar una “coalición interna”. El MPN tendrá, todavía, mucho para discutir.
Puede haber más candidatos que aparezcan, todavía. No se sabe aun la fecha de las elecciones capitalinas, aunque se especula que serán en octubre en concordancia con las nacionales. El MPN, además, tiene que sintetizar la nueva realidad devenida del triunfo de Jorge Sapag sobre Jorge Sobisch. Lo concreto es que se prometen negociaciones internas entre los distintos candidatos y los distintos sectores.
El primero que le apuntó a esto fue José Brillo. El diputado habla de una “gran coalición interna”, que incorpore y “contenga” a todos los sectores partidarios. En rigor de verdad, Brillo viene hablando con todos los que puede desde hace tiempo. Es inocultable una realidad: esa coalición pretende ser liderada por él mismo como candidato.
“Las encuestas lo respaldan como el dirigente del MPN mejor posicionado para representar al partido en una elección general, y además el respaldo lo percibe (Brillo) en la gente de Neuquén, que manifiesta expectativas en una candidatura”, dicen en su entorno.
Desde ese contexto, se menciona claramente que primero hay que “encolumnarse” tras la figura de Sapag para ganar las elecciones en junio. Y en ese proceso…formar la “coalición interna” para conquistar la esquiva capital, que se le niega al MPN desde 1999.
El proceso no será fácil, se supone. Hay muchos ruidos en el partido provincial, más allá de la relativa claridad que aportó la interna a gobernador. En San Martín de los Andes, hierve la interna entre azules y el gobierno de Cristina Frugoni tiene récord de despidos de funcionarios. En Cutral Co, se acusa al oficialismo Azul de haber negociado con Rioseco para aplastar a los blancos, y de entregarle ahora la reelección en bandeja, a cambio.
Es evidente que el MPN deberá dar paso por paso, con mucha prudencia, en la capital neuquina, si no quiere que se transforme su propia competencia en la mejor razón para repetir una eventual derrota


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