Bajo la coordinación del Ministerio de Salud, se llevan a cabo las Jornadas de Capacitación “Herramientas Técnicas para el Control de la Inocuidad de los Alimentos” destinada a inspectores municipales.
El Ministerio de Salud fortalece el trabajo de las áreas municipales de Bromatología a fin de garantizar la circulación de alimentos inocuos y nutritivos para el consumo de la población. En ese contexto, comenzó esta mañana la Jornada de Capacitación “Herramientas Técnicas para el Control de la Inocuidad de los Alimentos” en el Centro Cultural del Nordeste.
Con la presencia de directores e inspectores bromatológicos de toda la provincia, la propuesta de formación impulsada por la Dirección Provincial de Bromatología tiene por objeto capacitar al personal para optimizar su desempeño en las comunas. “El trabajo bromatológico no sólo se basa en la inspectoría para detectar irregularidades en el cumplimiento de las normas de sanidad, sino que se orienta también a la promoción de buenas prácticas, aconsejando y difundiendo la reglamentación vigente. Bajo esa premisa, coordinamos ésta y otras instancias de formación”, resaltó la subsecretaria de Promoción y Prevención de la Salud, María Esther Mutinelli.
Por su parte, la directora de Bromatología, Rosa Navarro, destacó el cambio de perfil que se plantea a nivel nacional para el inspector bromatológico. “Promovemos un nuevo perfil que define al inspector como agente sanitario, verificador y orientador en inocuidad alimentaria. Ello implica conocer los procesos y etapas de producción y circulación de los alimentos, siempre con
el objeto de prevenir, antes que atacar el problema”, subrayó.
Las jornadas se extenderán hasta el miércoles y serán guiadas por especialistas en la materia de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), y del Instituto Nacional de Alimentos (INAL). “Contamos en la oportunidad con prestigiosos profesionales a nivel
nacional, quienes orientarán el trabajo de nuestros inspectores”, destacó Mutinelli. En esa línea, señaló que ante la explosión económica que se produjo en la cadena alimentaria, “es imprescindible preparar al personal que regula dicha actividad y ello es una prioridad de Salud Pública”.
Las disertaciones estuvieron a cargo del asesor interpaís de Salud Pública Veterinaria para la Organización Panamericana de la Salud en la Argentina (O.P.S.), Celso Rodríguez; y el equipo técnico del INAL. Este último, integrado por Roberta Sanmartino, coordinadora jurisdiccional; Guadalupe Albodavio y Alfredo Mastandrea a cargo del área de Inspectoría.
PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN ALIMENTARIA
Uno de los principales objetivos de la Salud Pública consiste en prevenir las Enfermedades de Transmisión Alimentaria (ETAs), y para ello es imprescindible asegurar la inocuidad de los alimentos en cada uno de los eslabones. Por lo tanto, la tarea preventiva es una responsabilidad
compartida por los productores, los elaboradores, los comercializadores, los consumidores y el Estado.
En lo que respecta a la función indelegable del Estado, el inspector bromatológico tiene entre sus responsabilidades, la labor de verificar el cumplimiento por parte de los elaboradores de alimentos de la normativa correspondiente y a su vez orientarlos y aconsejar buenas prácticas.
A ellos les compete la implementación de herramientas de gestión de la inocuidad, en esencia preventivas y orientar a los elaboradores de alimentos, colaborando con la modificación de procedimientos de producción, distribución y comercialización que pueden resultar riesgosos para la salud.
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