La Defensoría del Pueblo de la Nación y la entidad par de Bariloche culminaron una capacitación a 160 operadores de distintos organismos en materia de conflictividad social urbana.
La Defensoría del Pueblo de la Nación y la entidad par de Bariloche culminaron hoy en la ciudad una capacitación a 160 operadores de distintos organismos en materia de conflictividad social urbana, para actuar en forma temprana y formar una “cultura de paz”.
Así lo definió Alejandro Nató, coordinador de la oficina de Gestión de Conflictos de la Defensoría nacional y ex ombudsman de la ciudad de Buenos Aires, quien viajó a Bariloche para el cierre del Diplomado junto a la defensora del Pueblo local, Andrea Galaverna.
Nató destacó el “enorme potencial y vocación social” que vio entre las personas que hicieron la capacitación, destacando el intercambio de experiencias y formas de gestionar los conflictos sociales “para anticiparse a los caminos violentos”.
“Estas prácticas hacen a una cultura de paz, que pueda detectar al conflicto en su latencia, el síntoma previo a la manifestación. Es un cambio de enfoque en la visión estatal, que llega al conflicto expresado y muchas veces con su peor cara, la violencia”, explicó el funcionario nacional.
El diplomado fue realizado por dirigentes barriales y municipales, concejales, personal del hospital, docentes y otros actores de contacto cotidiano con los barrios más precarizados, donde ocurren los conflictos más graves y en mayor cantidad.
Galaverna destacó que la Defensoría del Pueblo de Bariloche trabaja fuertemente desde principios de año junto al sector del turismo estudiantil y señaló que uno de los resultados de esta capacitación, en derechos humanos en general, se vio en un reciente conflicto en una disco local, donde egresados de un colegio alemán provocaron con símbolos antisemitas a pares del colegio judío ORT.
“Justamente, lo que antes se escondía bajo la alfombra, ahora se detecta enseguida. Los mismos coordinadores, empleados de los establecimientos y adultos acompañantes no desvían la mirada sino que actúan tempranamente para neutralizar los conflictos”, agregó.
No obstante dijo que “aún queda un gran desafío por delante, para abordar temáticas de género, noviazgos violentos, maltrato y demás cuestiones de derechos humanos a nivel trasversal en la comunidad, con los medios, los gobiernos, y todos los sectores”.
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