En los hoteles de la ciudad no se puede adquirir ni siquiera una habitación. Un suceso que se repite año tras año en Rafaela.
Según algunas consultas de este medio ayer por la tarde, no había habitaciones disponibles en los hoteles de la ciudad, ya que muchos coincidían en que estaba todo absolutamente lleno.
Esto coincidió con un importante movimiento de público, con carpas y trailers que se fueron instalando y que dieron el marco típico de los días previos a la competición. Fuera del circuito, y en el seno de la ciudad, ya es muy notorio también el impacto que el acontecimiento genera en el comercio local.
La ocupación en los hoteles alcanzó un 100% de las plazas que dispone Rafaela, algo que se viene repitiendo durante los últimos años, con cada visita del TC. “Está todo completo, no me queda ni una habitación. Esto viene sucediendo todos los años”, le dijo una conserje a este medio.
Cabe destacar que, un gran porcentaje de esta demanda, proviene del operativo de logística que moviliza cada una de las carreras. Entre el personal de la ACTC, de los sponsor, de algunos equipos y sus correspondientes familias, queda prácticamente garantizada la ocupación de buena parte de las plazas disponibles.
En cuanto a la concurrencia, muchos destacan que la gran mayoría de las personas que llegan provienen de la provincia de Buenos Aires; y que también se registran personas del norte y del sur de la provincia de Santa Fe cómo así también de Chaco, Córdoba, Santiago del Estero y se llegó a nombrar la provincia de Jujuy.
De todas maneras, no es sólo en el alojamiento donde ya se hace visible la presencia del TC. Lo mismo puede verse, en restaurantes, bares, y estaciones de servicio. También en la presencia de más controles que, a partir de hoy, podrán verse intensificados en los principales accesos a la ciudad.
Está claro también que este año, no hizo tanto frío como en anteriores oportunidades y que se notó una mayor concurrencia el día antes de la carrera, también en comparación del año pasado.
NO TANTO CON INMOBILIARIAS
Otra de las opciones, era alquilar una casa por 3 días para poder observar la competición. Este movimiento también se ha realizado este año, pero según algunos datos, se realizó en menor medida. Ya sea por comodidad o por falta de habitaciones en un hotel, alquilar una casa ha tenido su auge años atrás. Pero al parecer, no se ha efectuado tanto en esta edición.
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