Cada vez son más las quejas de los vecinos y comerciantes debido a los numerosos puestos que ocupan la vereda en el Paseo Rivadavia
Los puesteros en el centro comercial de la ciudad son históricos, algunos están hace muchos años, sin embargo han sido y siguen siendo una de las principales quejas de los vecinos de la zona. Los lugareños señalan dos problemas principalmente: el primero la ocupación del espacio público, es decir de las veredas y el segundo la limpieza de la zona.
En 2009, el gobierno de Francisco Gutiérrez decidió trasladar a los artesanos que se alojaban en la Peatonal Rivadavia a una serie de puestos que construyó sobre la Plaza de la Estación.
Esta acción ha sido de una de las más grandes decepciones de la gestión, ya que hoy los puestos aparecen desiertos y los alrededores de la plaza y la peatonal repletas de vendedores ambulantes.El objetivo en un primer momento fue llevar a todos los puesteros a un solo lugar donde puedan tener su propio espacio, previamente destinado y tener un registro general de quienes ejercen la venta ambulante sobre la vía pública. Sin embargo no tuvo el acompañamiento de muchos de los vendedores que se quedaron sobre Rivadavia, pero reducidos a un primer tramo, entre Yrigoyen y Moreno.
La incapacidad de seguir ubicándose a lo largo de la peatonal ha generado que muchos ambulantes hayan decidido instalarse sobre las calles laterales de la Plaza de la Estación.
Obviamente esto no es fácil ni cualquiera puede hacerlo. El negocio creció mucho en los últimos meses y con el se multiplicaron los puestos. Todo esto sumado a la cantidad de gente que pasa por la intersección de las dos avenidas genera y acumula una gran cantidad de basura diaria que supera ampliamente las capacidades de la delegación de Quilmes este para mantenerla en un estado óptimo.Además, en la zona funciona el servicio de recolección municipal de contenedores, otro de los puntos de conflicto, dos de ellos están justo sobre Yrigoyen en la intersección con Rivadavia,".
"Hoy no se puede caminar por Rivadavia. Hay que caminar por la calle, porque en la vereda están los vendedores y encima están todas rotas, hace años que no las arreglan", se quejó Beatriz, una vecina.

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