Caos del tránsito: el gran reto del futuro intendente

Caos del tránsito: el gran reto del futuro intendente

Embotellamientos en horas pico, vehículos mal estacionados, vendedores en esquinas críticas hacen peligrar la seguridad. Solucionar el problema será uno de los máximos desafíos que deberá enfrentar la próxima gestión municipal.

Muchos son los desafíos que deberá afrontar el próximo intendente de la ciudad de Salta cuando asuma el 10 de diciembre. El más complicado y que no podrá ser obviado en esta etapa es, sin dudas, el del tránsito, que se ha convertido en un mal endémico y como tal urge la aplicación de una cirugía mayor. En medio de la dicotomía entre la ciudad antigua y la ciudad moderna, el comportamiento del tránsito le agregó un condimento que los salteños ya no pueden digerir.

"Para solucionar este problema se va a necesitar del trabajo de expertos, de ingenieros en tránsito", expresó el concejal Matías Cánepa. A su juicio, en estas condiciones no puede seguir funcionando y, en ese sentido, sostuvo que el ordenamiento del tránsito "es necesario hacerlo pensando en un nuevo diseño de ciudad". El caos que se genera en el microcentro en las horas pico es atribuido a la falta de ordenamiento, lo que se ve reflejado en los estacionamientos permitidos en ambos cordones de las estrecha calles, y a los carros de vendedores apostados en las esquinas críticas. La situación se agrava más aún por la gran cantidad de establecimientos educacionales, donde por falta de espacio los transportes escolares estacionan en doble fila, lo que provoca verdaderas aglomeraciones. Como si esto fuera poco, las playas privadas no dan abasto para responder a semejante demanda y por ese motivo nadie respeta los carteles con la leyenda "prohibido estacionar en esa cuadra", ni los lugares reservados para clínicas y garajes de las viviendas particulares.

Hay quienes responsabilizan del caos a los colectivos del servicio urbano de pasajeros por tratarse de unidades de gran porte que no pueden circular en una ciudad abarrotada por tantos vehículos. "Nosotros somos los más afectados por esta problemática y creo que lo más acertado sería sacar al transporte grande del centro", opinó Jesús Quiroz, un taxista que tiene su parada en la esquina de Caseros e Ituzaingó. En tanto María, usuaria del transporte público, sostuvo que "el tránsito es un desastre y yo creo que una de las soluciones es no permitir los estacionamientos de vehículos en todas las calles del centro".

Gustavo López, presidente de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT), consideró que la solución no pasa por retirar a los colectivos del microcentro para descomprimir el tránsito. "Una de las alternativas podría ser implementar carriles exclusivos para el transporte público, como en la avenida Belgrano". Y agregó: "En todo caso, lo más conveniente sería impedir el ingreso de los vehículos particulares. Lo digo por una cuestión lógica: un colectivo transporta 70 personas, en cambio en un auto no van más de cuatro personas". Para el concejal Cánepa, el del tránsito no es tema que compete solo al municipio, sino a la AMT y a otras jurisdicciones. "En la medida que todos los sectores involucrados hagan su aporte vamos a lograr una mejor planificación", dijo.Un trabajo de ingenieríaTanto el presidente de la AMT, Gustavo López, como el concejal Matías Cánepa coinciden en que para resolver la problemática del transporte se requiere un trabajo de ingeniería y un fuerte compromiso entre las partes involucradas. "Creo que hay que darle una solución a este tema, porque de la manera que están las cosas es perjudicial para todos", opinó López. "Cualquier medida que se adopte tenemos que hacerla en función del interés del vecino", señaló Cánepa.Una de las alternativas que se barajan en una primera etapa sería implementar carriles selectivos para las unidades de transporte, llámense colectivos, taxis, remises, transportes escolares, etc. Esto involucraría a las avenidas San Martín y Belgrano y a dos calles transversales, Pellegrini-25 de Mayo, Ituzaingó-20 de Febrero y Córdoba-Deán Funes. El programa se completaría con la extensión de las sendas peatonales, la erradicación de los estacionamientos medidos y los vendedores ambulantes, principalmente los apostados en las esquinas con sus carros fruteros.Otra de las teorías es que se haga un corte del transporte público. Es decir, los procedentes del norte que lleguen hasta la avenida Entre Ríos y los del sur hasta La Rioja, y que lo propio ocurra con los que circulan del este y del oeste.

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