Centenares de personas quedaron varadas porque una empresa no respeto los boletos de viaje y sólo devolvió el dinero. Del otro lado de la Cordillera, también sufren el cierre.
Aunque parecía ser la jornada de apertura del Paso Internacional Cristo Redentor continuó cerrado la jornada de este martes y generó un caos en dos terminales de Santiago de Chile.
Ante el buen pronóstico para la jornada y el anuncio de las labores para despejar la ruta del lado trasandino, centenares de vehículos particulares se acercaron a la frontera para intentar cruzar, lo mismo que las líneas de ómnibus, las cuales salieron a pesar de que no estaba abierto el cruce.
El problema surgió cuando la gran cantidad de vehículos obligó a detener el tránsito incluso antes de tomar la ruta internacional, en la zona donde tradicionalmente está el parque de estacionamiento de Los Andes.
Desde las 8 de la mañana comenzaron a llegar los transportes, los cuales no dejaron de arribar hasta pasadas las 14 horas, momento en que desde la Unidad de Pasos Fronterizos se informó que a las 16 Vialidad chilena -probablemente- entregaría la ruta. Sin embargo, a la hora anunciada el personal policial en la zona informó que no se abriría el paso y obligó a volver a Santiago a decenas de colectivos.
El malestar explotó al regreso, en la terminal de la empresa TurBus y en el Terminal Sur, ubicados a menos de una cuadra de distancia en la capital chilena.
El principal inconveniente ocurrió porque la empresa TurBus no respetó el cupo de los pasajeros que viajaban a Mendoza y Córdoba, y anunció que sólo podría reprogramar de acuerdo a la disponibilidad o pedir la devolución de su dinero. En menos de cinco minutos se coparon los servicios programados.
Por esta situación cientos de personas, la mayoría mendocinos y turistas extranjeros, tuvieron que salir a buscar movilidad para poder viajar este miércoles a primera hora, considerando que pueda abrirse el paso y también apuntando a la posibilidad de que haya viento blanco en alta montaña por el lado argentino.
El resto de las empresas, como Cata, Andesmar, El Rápido y también los minibuses que viajan a Mendoza, sí respetaron el boleto de sus pasajeros y no venden más asientos hasta el viernes, asegurando el cupo de las personas que tuvieron que volver este martes tras la imposibilidad de cruzar.
Desde la empresa TurBus, una de las personas que se identificó como encargada en medio del caos, aseguró que sus colectivos salieron porque la información que ellos recibieron desde el Complejo Los Libertadores, señalaba que el paso estaba abierto. Sin embargo, los choferes confirmaron que salieron a la ruta sin la confirmación de apertura del paso.
De esa forma, la empresa aseguró que no es responsable por los pasajeros, ya que se trató de una situación ajena a la línea de colectivos.
Un punto aparte es la información que entregó el Estado chileno a través de la cuenta de Twitter de la Unidad de Pasos Fronterizos, ya que en ningún momento se informó del inconveniente eléctrico que hubo en Libertadores, a pesar que el incidente habría ocurrido, según información proporcionada por camioneros y choferes, cerca del mediodía.
A esta hora, decenas de personas siguen buscando soluciones en Santiago de Chile, principalmente porque no consiguen pasajes para este miércoles, lo que les obligaría a considerar gastos extras en otro día de hospedaje.
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