Caos, esperas y enojos por una falla en el sistema del Nación

En el marco de una mañana de protestas y cortes en Capital Federal, la región también vivió momentos de tensión en los centros urbanos, por una caída en el sistema informático de Banco Nación que dejó a cientos de clientes sin poder hacer sus trámites y a los jubilados sin poder cobrar. Los abuelos estaban haciendo cola desde la cinco de la mañana, y recién después de las 15 algunos pudieron ingresar a la entidad para recibir sus haberes. Otros se retiraron con un número, para cobrar hoy. Malestar y mucho enojo fue lo que se percibió en la gente.
Un día complicado. Así podría definirse a la jornada de ayer, cuando mientras en la Capital Federal se sucedían las marchas y los reclamos, la región también asistió a momentos de tensión y de enojos. Aunque en este caso, el caos que se percibió en los centros urbanos no fue consecuencias de piquetes ni de cortes, sino producto de una caída del sistema informático del Banco Nación, que dejó a cientos de jubilados sin poder cobrar sus haberes, y a otro tanto de clientes sin poder hacer ningún tipo de trámites.

El pico de fastidio se vivió en Lomas de Zamora cerca de las 14, cuando en medio de un calor agobiante y después de más de ocho horas de realizar fila para algunos, desde la sede del Nación que está ubicada en Alem y Laprida empleados del banco salieron a advertir que probablemente el sistema no volviese.

Allí, un centenar de adultos mayores que esperaban casi desde la madrugada, hicieron oír sus quejas ante la inevitabilidad de contratiempo.

“Yo estoy acá desde las cinco de la mañana, y ni siquiera salieron a ver si necesitamos algo. No tenemos ni un lugar para repararnos del sol, y nos quieren hacer volver mañana”, se quejó ante Info Región Nerina, una abuela de 72 años que apenas protegida con un paraguas esperaba sobre Alem.

Como ella eran muchos los que denotaban cansancio en sus rostros, y exigían soluciones, algunos parados directamente sobre la calle, lo que también causaba trastornos el tránsito, que por estos días ya se ve complicado por los arreglos de la calle Boedo.

“Es una vergüenza lo que hacen porque siquiera tienen consideración de nuestra edad, y esto no es hoy, pasa siempre”, reclamaba José Luis Sosa, un hombre de 76 que había comenzado a hacer la fila cerca de las 7:30.

Lo cierto es que hasta la policía debió intervenir para ordenar el caos que se generó en la cuadra, de por sí muy transitada.

“Se hizo un corte, la gente está desde muy temprano y quiere cobrar. La idea es que si el sistema viene, se pague. Esta espera fue para todos, para jubilados, destinatarios de planes sociales, para todos”, señaló a este medio el titular de la comisaría Lomas 1ª, Javier Fredes.

Alrededor de las 14:50 dos empleados del banco comenzaron a repartir números para que la gente pudiese volver al día siguiente, y aún protestando, muchos decidieron retornar a sus hogares.

De todos modos, la tensión comenzó a ceder cuando luego de una desconcentración parcial desde la entidad informaron que el sistema retornó y que estaban habilitadas las ventanillas.

“Menos mal que no me fue, al menos la espera no fue en vano”, celebró Norma (82) que aseguró que no veía la hora de volver a su casa.

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