La calificó de "una confiscación encubierta".
"El interés público esgrimido a los efectos de la declaración de utilidad pública carece de la entidad jurídica que justifique la expropiación. Y existen múltiples soluciones a la necesidad de garajes. Se debe expropiar sólo en casos extremos, sobradamente acreditados; este caso entraña la demolición de una antigua fachada", dijo. El radical aseveró que con la suma destinada a la operación (el cálculo oficial es de $ 600.000) pueden alquilarse las cocheras necesarias. Calificó la ley como una confiscación encubierta y un ejercicio abusivo de una potestad estatal, en modo discrecional, irreflexivo y caprichoso.
"Esta ley violenta el estado de derecho y atenta contra la seguridad jurídica. Se erige como estandarte de una peligrosa actividad estatal manifiestamente violatoria del derecho de propiedad", afirmó.

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