Lo expresó el concejal de AM Héctor Rosso tras las denuncias de su par José Cano. “Ahora ha sumado la difamación sabiendo positivamente que los cargos que endilga son absolutamente falsos”, dijo.
“Acusar ligeramente de malversación de caudales a los funcionarios de Hacienda de la municipalidad que de acuerdo a la información dada por el mismo contador cumplen estricta y acabadamente la normativa vigente emanada de la Ley Orgánica de las Municipalidades y de las leyes de contabilidad provinciales; colocan a los términos del concejal Cano al borde de la difamación pública, sin ningún tipo de sustento”, dijo Rosso.
En ese sentido, aclaró que “Cano sabe bien que pueden transferirse partidas de fondos afectados mientras se desarrollan los ejercicios económicos y utilizar los mismos con la condición de devolverlos en tiempo y forma tal como fija la legislación vigente. Si el edil mirara los números detenidamente del informe del contador, sabría que en 2013 se utilizaron 44 millones de pesos de fondos afectados, siendo aproximadamente mitad municipales y mitad de otras jurisdicciones pero que se han devuelto a los mismos más de 20 millones estando todavía en los plazos establecidos”.
“Cano analiza a las distintas cuentas como si fueran intocables. Si el municipio administrara de esa forma en nombre de la formalidad extrema que plantea el concejal, correría el riesgo de desfinanciar el sistema de Salud o de Educación municipal por no tocar una partida que corresponde a otra área en forma transitoria”, indicó.
Luego, el concejal de Acción Marplatense ejemplificó: “Si Cano tuviera guardada la plata para sus vacaciones pero ese mes le llega el gas con aviso de corte, dejaría que su familia se congelara por no usar el dinero de las vacaciones para otro fin”.
Según Rosso, el concejal se equivoca adrede. “Cualquier persona que haya administrado y es el caso de Cano que fue funcionario público en reiteradas ocasiones, sabe que una cosa es el financiamiento del andar permanente de la municipalidad y otra cosa es el análisis económico de largo plazo. Es evidente que el concejal se pierde en el vericueto de la cuenta y nunca logra ver el paisaje completo”.
“En los últimos meses, Cano ha sumado muchas virtudes. Primero fue profeta de Apocalipsis que nunca se cumplían, después sumó su confusión ideológica por la multiplicidad de fuerzas en las que militó y, ahora, ha sumado la difamación sabiendo positivamente que los cargos que endilga son absolutamente falsos”, concluyó Rosso.


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