El postulante a primer concejal del Frente para la Victoria, Fabián Ungar, aseguró que existe una sociedad entre ambas fuerzas. Afirmó que el intendente representa a los ´90.
En diálogo con La Mañana, Ungar sostuvo que a los candidatos del MPN los eligió Horacio Quiroga y dijo que el intendente es un reflujo de los ´90 al que asoció con la “farándula y el humo”. Propuso que el Municipio intensifique la agenda social y aseguró que es posible construir un espacio de centroizquierda que acuerde políticas en el Concejo Deliberante.
¿Cómo está encarando el último tramo de la campaña?
Venimos trabajando hace mucho tiempo en la ciudad, con políticas nacionales. Ya lo hacemos como una gimnasia. Quizás no tenemos la visibilidad, pero sí el compromiso y la estructura de trabajo desde 2003. Yo estuve como delegado de la CNRT, después de Desarrollo Social, fui asesor de la senadora Nanci Parrilli y ahora estoy en la Superintendencia de Servicios de Seguridad de Salud. Siempre trabajando al lado de la gente, con los anteojos sanitarios, los documentos express, el programa de jóvenes por más y mejor trabajo. Un trabajo subterráneo, pero con mucha militancia. Cuando me eligieron candidato hubo pleno consenso. Aquellos compañeros que discutían al método hoy no discuten el candidato.
Fue un tanto sorpresiva su candidatura, teniendo en cuenta que puertas afuera del partido no es una figura pública conocida.
Siempre entendí la política como una construcción. Mi aspiración era organizar, construir espacios para los vecinos. Nosotros inventamos los centros de comunidad organizada, que son lugares desde donde se traslada a información: qué es la TDA, la Anses, el PAMI, etcétera. Son pequeños espacios útiles que luego nos hacen conocer otras necesidades que intentamos saldar, como los créditos por ejemplo.
Usted integra la juventud K. Hay una emergencia de dirigentes que buscan meterse en la agenda política.
Se ponen en evidencia actores que tienen un fuerte compromiso con la política y la justicia social. Hay que salir a ponerle más visibilidad a estos nuevos dirigentes, que tienen su historia, su pasado, pero son tan importantes como aquel que pone un cartel. Tenemos claro que el gobierno nacional tiene dos pilares: la ampliación de derechos y la ampliación de soberanía.
En esta elección se va encontrar con fuerzas claramente antikirchneristas como el quiroguismo y otras que quizás arrastran el voto K como el MPN. ¿Qué escenario espera?
El Frente para la Victoria es una marca registrada, que representa claramente el proyecto nacional. Nosotros no necesitamos la foto de Cristina: pertenecemos a ese espacio y actuamos en consecuencia. Ahí está la diferencia con la propuesta electoral de los dos grupos más grandes, que creo que son uno solo. Hay un acuerdo entre el MPN y el quiroguismo –que además no tiene partido, algo insólito-. En la Isla 132 se pusieron de acuerdo para hacer un negocio, pero para resolver el tema del agua no se pueden poner de acuerdo. Los candidatos del MPN son los candidatos de Quiroga, porque le sirven. El resto termina siendo un juego mediático. Este es un municipio con una clara característica recaudadora y de negocios que desatiende las características sociales.
Hay toda una teoría que argumenta eso, que postula que el Municipio está sólo para el “ABL”.
Aun siendo así eso no ocurre. La ciudad no resolvió el tema del transporte, no resolvió la accesibilidad, no resolvió el tema de los servicios, no controla la seguridad. Es un Estado casi de vagancia, totalmente tercerizado. Para qué vamos a construir un estado si después lo vamos a manejar como un negocio. No queremos un gerente de un municipio. Responde a la no política, a la década del '90. Es el vaciamiento de sentido. Es la farándula y el humo. Quiroga dice: “La gente quiere asfalto”, pero no hay una marcha de gente pidiendo asfalto, se pide justicia por la Cooperativa, se pide que no corra agua por las veredas o el boleto universitario gratuito. Hay una construcción de una burbuja con una mirada limitada. Hay una ciudad que él no ve. Nosotros queremos entrar en el Concejo para darle política a la cosa, para debatir.
¿Cómo trasladaría eso a la gestión legislativa?
Creemos, por ejemplo, que hay una farsa en cómo se construye el Presupuesto. Queremos un presupuesto participativo con fondos distribuidos geográficamente. El otro día, en la meseta nos reclamaban la accesibilidad al Heller. Pasa algo insólito: tienen que tomarse un colectivo que va al centro y después al hospital que tarda una hora y cuarenta minutos, cuando por la Cuenca XV tardarían muchísimo menos.
La pregunta apuntaba a la relación de fuerzas adentro del Concejo.
Construyendo políticas y armando escenarios para debatir vamos a tener más socios.
¿Quiénes?
Hay una fuerza progresista, de centroizquierda, con la que vamos a encontrar coincidencias a la hora de ver la necesidad de la gente. No puedo dar nombres porque la política va más allá de los nombres, son procesos. Cuando se pone un tema en discusión no se discute el partido, se discuten los hechos.
¿Cuánto del escenario nacional se pone en juego en la elección local?
La respuesta está en los candidatos. Yo soy un nacido y criado, entiendo la política nacional desde mi barrio. Está claramente establecida y ahí se marca de qué lado de la cancha estás: o estás con la popular o estás con las preferenciales. Estamos con los sectores más desprotegidos, los que necesitan un debate serio. Gente que quiere esta ciudad pero en un equilibrio.
Se percibe un escenario nacional distinto, más polarizado. ¿Cree que eso va a repercutir?
No. Va a importar el tema de que exista un compromiso real con la ciudad. Tampoco se trata de ganar o perder en el Deliberante, sino de poner los temas en discusión e ir construyendo.
¿Cómo se armó la lista? Se integró el Chato Álvarez, conocido dirigente gremial.
Dejó la actividad gremial y se pasó a la política desde Nuevo Encuentro. Es un defensor de la lucha de los trabajadores con un alto grado de honestidad intelectual. La tercera es Marisa Iacono, una infectóloga muy conocida que planteó que quería hacer algo más. El cuarto es Carlos López, un arquitecto joven, neuquino, que entiende mucho sobre la accesibilidad de la ciudad, con ideas para descentralizar la obra pública.
¿Se piensa ya en 2015?
Sí, se piensa. Desde la política y la diferenciación que existe desde un modelo de Estado.
¿Desde el punto vista electoral, la idea es llegar a un frente?
Vuelvo al tema del Concejo. Se va a ir construyendo una corriente de pensamiento para avanzar al 2015.
¿Lo ve viable? Hubo muchas fuerzas que se fueron del kirchnerismo como las que integran el FAP.
Pero se fueron los dirigentes, no la gente. Si se construye un espacio para atender necesidades de la gente, se va a aglutinar. Quizás antes construíamos sellos. La gente tiene que encontrar la confianza.

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