Si hay inconvenientes, habrá que resolverlos. El sector artístico de Bariloche se adueñó del escenario que instaló la Municipalidad ahí nomás del Club Andino. Y no sólo, porque también pasan por allí artistas provenientes de otras geografías.
En ese rincón de Bariloche comenzaron a pasar cosas y creemos que son más las agradables que las controvertidas. En la tardecita y noche del domingo un hombre de “El Cordillerano” estuvo por ahí y puede confiar su experiencia, aunque es verdad que su permanencia se dio bastante antes de la hora crítica, es decir, después de la medianoche y hasta la madrugada. De todas maneras, las previsiones apuntaban a que los espectáculos finalizaran al horario que marcan las ordenanzas. Si con posterioridad se vulneran disposiciones en vigencia, nos parece que adjudicar las irregularidades a músicos, payasos, bailarines y puesteros es un tanto injusto.
Porque es precisamente el sector artístico de Bariloche uno de los que se adueñó del Paseo de Las Picadas. Fue el caso de la dupla que conforman Valeria y Ariel, por ejemplo, que se autodenomina El Viaje. Es que con la voz de ella y la guitarra de él, proclaman que no acostumbran a permanecer en ningún sitio demasiado tiempo. Musicalmente, claro... Entonces, su dinámica consiste en ofrecer un tema de un lugar diferente en cada interpretación aunque en la cuenta final, sobresalieron las canciones de origen brasileño.
Precisamente allí arrancó el recorrido para seguir luego hacia Irlanda, merced a la hermosa voz de la cantante. Después vinieron dos “para que cantemos todos”, aunque desde el escenario no se arengó a la gente: “Promesas sobre el bidet” y “Blackbird”, de Charly García y The Beatles, respectivamente. El auditorio consistía en bañistas que volvían de la playa con visibles rastros del Sol impiadoso en las pieles, jóvenes turistas extranjeros y nacionales que se hospedan en los hostales de las cercanías y desde ya, los barilochenses que aprovecharon la permanencia del calor hasta horas relativamente tardías para husmear por El Paseo de las Picadas.
Eran las 20:30 aproximadamente y El Viaje seguía con su periplo. De San Pablo a Cabo Verde, de Nueva York a Newcastle, con una versión en tiempo de bossa nova de “Message in a bottle”. Además, pudimos reconocer canciones de Amy Winehouse y Chico César, entre muchas otras interpretaciones que el dúo ofreció sin detenerse demasiado en conversar o explicar. El jueves tocarán en “La Taberna” de la Avenida Pioneros, para quienes anhelen continuar de viaje.
Además de cerveza, en el circuito pueden encontrarse atrapa-sueños, bijouterie, bolsos y vestimenta de diseño independiente, flores secas, tejidos de artesanas mapuches, aceites esenciales, artesanías en madera, carteras y otras manufacturas artesanales de pequeños emprendedores barilochenses. Quiere decir que el Paseo de Las Picadas no sólo redunda en un incremento de la facturación para los cerveceros de la zona, son decenas las familias que depositaron sus expectativas económicas en la apertura del nuevo recorrido. Dato a tener en cuenta antes de poner en juego la intolerancia.
Varias entradas hicieron durante la tardecita del domingo los bailarines de tango Victoria y Santiago, quienes se presentaron como residentes en Rosario e integrantes de una propuesta mayor que se denomina Argentina Tango Show. Jóvenes estilizados y entrenados, arrancaron entusiastas gritos de aprobación por parte de la gente entendida. Llamaron la atención por bailar en zapatillas pero la joven danzarina explicó que la superficie del escenario no permitía la utilización del calzado del que acostumbran a valerse. De todas maneras, a nadie le importó demasiado a partir del convencimiento y precisión de sus movimientos.
La cosa pasó a mayores cuando se apropió del escenario el Circo Mediomundo, dos chicas clown y un compañero varón que desde hace días transitan los espacios abiertos de Bariloche que puedan cobijarlos. Ángelo, Telma y Alelí saben cautivar a los más chicos con su destreza y espontaneidad, mientras que con periódicas referencias burlonas a banalidades de la cotidianeidad, también arrancan risas entre los más grandes. Un gran espectáculo de circo callejero que incluye acrobacias y el inmortal espíritu payaso que nunca falla... Y la lista de espectáculos continuaba, porque no sólo el “descontrol” se da cita en el Paseo de las Picadas.

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