Las cancillerías de Uruguay y Argentina acordaron que, a partir de enero de 2012, las tareas que realicen las delegaciones de cada país en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM) que no refieran a generar y administrar energía no se lleven a cabo en la sede conjunta del organismo.
La medida busca preservar la imagen de la CTM, tras acusaciones de irregularidades en la gestión de dinero por parte de la delegación argentina. Por ello, las cancillerías acordaron que las actividades que no guarden relación con el funcionamiento del complejo no se realicen allí, consigna diario El País de Uruguay.
Las dos delegaciones, pero fundamentalmente la argentina, desarrollan tareas sociales. La delegación del vecino país es responsable de los pagos a ribereños que son afectados por inundaciones provenientes del lago de la represa, los que se concretan en la sede de la CTM. En Uruguay, el tema de los propietarios de tierras ribereñas fue acordado en la década de 1980.
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