El Titán largó primero la final y ganó de punta a punta. Rossi terminó noveno, en gran recuperación.
Canapino cerró una prueba soñada, porque ganó la clasificación, el Super 8 y se llevó la final, cortando una racha de tres abandonos consecutivos después de pelear la punta.
En Roca, donde se impuso por primera vez, nada complicó al Titán, quien aprendió a manejar y entrena con los simuladores. Ni siquiera el ingreso del auto de seguridad, cuando redujo las diferencias a la nada, hizo tambalear su liderazgo.
Rossi, quien largó 26 y fue décimo en pista, se vio favorecido por la exclusión de Franco Girolami por un toque a Emiliano Spataro, que le permitió al Granadero avanzar un lugar y sumar un punto más.
La prueba no tuvo demasiadas alternativas, es cierto, pero le puso un poco de suspenso a la definición del título. Canapino, quien fue escoltado por Néstor Girolami y Mariano Werner, más Leonel Pernía y Facundo Ardusso sumaron más unidades que Rossi y le descontaron puntos en la lucha por el título.
La final tuvo dos centros de atención. Adelante, Canapino cortado en punta y Bebu Girolami buscando achicar la brecha. Más atrás, el gran avance de Rossi, quien en pocas vueltas se ubicada decimoquinto, avanzando once lugares.
Mientras, Pernía, principal rival de Rossi en la lucha por el título, no pudo con un recuperado Werner que no le dio ninguna posibilidad de sobrepaso.
Una situación algo confusa se vio cuando Christian Ledesma se fue a la tierra con su Honda al sector externo del curvón y el auto parecía estar en un lugar inseguro.
Encima, Ricardo Risatti se despistó en el mismo sector que Ledesma y ambos Honda quedaron a metros.
Finalmente, los comisarios deportivos decidieron la neutralización con ambos Honda en la tierra.
El ingreso del auto de seguridad cuando se comenzaba a transitar la segunda parte de la prueba apiló a los pilotos e hizo ilusionar a los aficionados con la posibilidad de que el espectáculo ganara en emoción, aunque en el relanzamiento nuevamente Canapino hizo la diferencia y conservó la punta, demostrando que tenía resto como para bancarse cualquier intento de sus principales rivales.
Mientras, Rossi mantuvo su andar firme que le permitió seguir avanzando hasta meterse entre los 10 mejores de la general.
La exclusión final de Girolami, que había llegado séptimo, por el toque a Emiliano Spataro, colaboró con Rossi y el líder del certamen avanzó un lugar más.
Dentro de una prueba tan chata como aburrida, no solo Rossi avanzó. Otro de los que la remó fue Guillermo Ortelli, quien movió desde el lugar 27 llegó 13, mientras que Bernardo Llaver se recuperó de un "pase y siga" con el que fue penalizado.Quedó último y avanzó hasta finalizar duodécimo.
Canapino se metió en la historia grande del clásico roquense y Rossi terminó salvando la pilcha, después de pisar la mancha de aceite en la clasificación que lo condenó a largar muy atrás la final. Con 97 puntos en juego, la lucha por el título quedó solo para 7, liderados por el Granadero que buscará la consagración en la inédita prueba que se disputará en el estadio Único, en La Plata.
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