La jueza Margarita Camus, quien fue una de las víctimas, aseguró que "este hecho se podría haber evitado”. Señaló hablarán con la querella para tomar medidas de protección para las víctimas y testigos de la causa. “Indignación es lo que tenemos”, dijo.
“Indignación es lo que tenemos porque este es un hecho que se podría haber evitado. No hay dudas que estuvo planificado”, expresó Camus.
La magistrada señaló que hoy concurrirán al Tribunal Oral junto con la querella para que les informen que medidas tomarán para proteger a las víctimas y testigos que declararon en las causas contra estos represores. “Hay mucho temor por la posibilidad de que tomen represalias ya que es mucho más factible estando prófugos que detenidos en el Penal”, manifestó Camus.
Los represores Jorge Olivera y Gustavo De Marchi se fugaron ayer del Hospital Militar Central, a tan sólo 21 días de haber recibido su condena por las atrocidades que cometieron durante la última dictadura militar. Según medios nacionales, la Justicia ya ordenó su captura e investiga a todas las personas que intervinieron en su traslado del Penal hacia el nosocomio y al juez que autorizó su traslado del Penal de Chimbas hasta la Penitenciaria de Marcos Paz, en Buenos Aires.
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