Democracia consultó a referentes de Junín, Chacabuco, Lincoln, Viamonte y Nueve de Julio. Hay partidos que tienen hasta un 50 % de su superficie afectada. Se descuenta un retraso en la siembra de soja y maíz, y estiman que podría haber una menor cantidad y calidad en la cosecha de trigo.
Las intensas lluvias del fin de semana pasado volvieron a poner en alerta a los productores bonaerenses, ya que el agua caída trajo numerosos inconvenientes al sector.
En ese marco, el miércoles pasado el ministro de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires, Alejandro Rodríguez, encabezó un encuentro extraordinario de la Comisión de Emergencia Agropecuaria (Cedaba) junto a delegados de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Federación Agraria, Coninagro y Sociedad Rural. Allí se evaluó el impacto de las últimas lluvias en diversos partidos.
La región del noroeste provincial fue una de las que recibió un caudal importante de agua, y a partir de esta situación, distintas jurisdicciones resultaron perjudicadas en mayor o menor medida.
Democracia consultó a ruralistas de la zona, quienes explicaron la realidad de cada partido y mostraron su preocupación por el escenario actual.
Junín
El vicepresidente de la Sociedad Rural de Junín, Rodrigo Esponda, advirtió que “en gran parte” de los campos del partido “está detenida la siembra por las lluvias de la semana pasada”.
El dirigente ruralista contó que “hay muchos que empezaron a sembrar la soja y tuvieron que parar de hacerlo porque no pueden entrar las máquinas por las condiciones del suelo”. Y agregó que en algunos lugares “se podría retomar el trabajo el fin de semana y hay otros en los que van a pasar una semana o diez días hasta que se pueda volver a la siembra”, aunque aclaró que “la gran preocupación es que esto continúe en el tiempo ya que para esta semana hay más lluvias pronosticadas”.
Esponda sostuvo que “en todos los cuarteles” hay dificultades, más allá que haya diferentes grados de gravedad.
Asimismo, afirmó que la cosecha fina también corre riesgos: “Estos cambios climáticos y el exceso de humedad afecta la producción, no sólo por la cantidad de los cultivos, sino también en la calidad del grano, algo que es muy importante porque en el trigo, al haber últimamente tan pocas posibilidades de venta, el comprador se torna más exigente de lo común, por eso es importante si decae la calidad”.
Chacabuco
El presidente de la Sociedad Rural de Chacabuco, Sebastián Sofía, señaló que en su distrito “no se puede generalizar”, pero remarcó que “la mayor parte del partido de Chacabuco está muy complicada”; y profundizó: “El fin de semana cayeron unos 120 milímetros. En los campos que dan contra el Salado llovió menos, además hay lomas en las que escurre mejor, pero desde la zona del Coliqueo hacia el lado de Salto y Rojas, también para el lado de Chivilcoy, y el sector de Castilla y Rawson están muy complicados, tanto en los campos como en los caminos”.
El dirigente chacabuquense aseguró que “en algunos puntos, la situación está peor que la inundación de marzo y abril”, y adelantó que “esto va a dificultar la entrada a los campos, la logística, porque las herramientas son pesadas y se complica el trabajo”.
De acuerdo a su análisis, “como mínimo, se va a atrasar la siembra de la gruesa”.
Y respecto de la cosecha fina, señaló que “en pocos días ya va a estar para trillar y no se sabe si las máquinas van a poder trabajar”.
Lincoln
Aníbal Fernández, presidente de la Sociedad Rural de Lincoln, afirmó que “hay una parte del partido que está bien”, mientras que “en la zona de El Triunfo, Martínez de Hoz, Carlos Salas y Arenaza, llovió muchísimo y hay bastante agua”.
De acuerdo a los cálculos de Fernández, “debe haber un 30% del partido inundado, hay otro 20% con algunos problemas y lo restante está bien”.
El ruralista linqueño sostuvo que “había soja y maíz sembrados que se ahogaron y hoy no se puede hacer nada hasta que no escurra el agua”.
En tal sentido, remarcó que “hay mucha preocupación en esa zona, porque el que se le ahogó el maíz o la soja tiene una pérdida muy importante”, aunque también mostró su optimismo: “No se sabe cuánto se va a tardar en volver a trabajar en las zonas afectadas, por ahí vienen días de viento y sol y orea enseguida. Pero todo depende del clima. Hay que esperar que no llueva, y si llueve, que sea poco”.
General Viamonte
“Las mayores dificultades las tenemos en los cuarteles tercero y cuarto, y un poco en el quinto, que es la zona sur del partido”, dijo a Democracia Edgardo Kelly, presidente de la Asociación Rural de General Viamonte.
Aunque aclaró que en el norte del distrito también tienen inconvenientes, principalmente en la zona de Baigorrita y Zavalía.
“Si bien hay canales que escurren el agua –explicó Kelly– en los últimos tiempos está ocurriendo que es mucha más el agua que le está entrando al partido desde Lincoln y Nueve de Julio. El agua pasa naturalmente por Los Toldos, pero se necesita que se amplíe su capacidad de desagote. Hay obras hechas que mejoraron la situación del partido, pero empeoró la entrada porque los vecinos nos están mandando mucha agua”.
Según su evaluación, Viamonte es un partido en donde el agua entra por varios puntos, pero sale por uno solo, por lo que se forma un embudo y no alcanza a escurrir.
Para Kelly, “la Autoridad del Agua e Hidráulica deberían tomar cartas en el asunto”.
Con todo, mostró su preocupación debido a que “hay muchos productores que han tenido que abandonar su campo y su actividad por las inundaciones”.
Nueve de Julio
Por su parte, el dirigente ruralista nuevejuliense Alberto Gallo Llorente aseveró que en su jurisdicción, los niveles de agua varían de acuerdo a los cuarteles: “Las zonas más complicadas son las de Fauzón y El Tejar, donde hay un tema histórico con General Viamonte por los canales, y en ese momento eso está complicando la situación porque no están autorizando a pasar el agua por el Canal San Emilio, entonces, en esa parte del partido se acumuló mucha más agua”.
Gallo Llorente, que fue presidente de la Sociedad Rural de Nueve de Julio, estimó que “en el resto del partido se ha perdido entre un cinco y 10 por ciento de la cosecha fina, y viene muy demorada la siembra de la gruesa, con mucho desperdicio”.
Y vaticinó que “entre un 15 ó 20% de los campos va a quedar sin sembrarse”.
Carbap
En este contexto, el titular de Carbap, Horacio Salaverri, explicó que la entidad está recibiendo información sobre las inundaciones en la provincia. “Los problemas más importantes que hemos recibido son los de la zona de Carmen de Areco, San Antonio de Areco y en la parte de Suipacha, Mercedes y Luján”, detalló.
Según dijo, “llamó mucho la atención en las últimas lluvias que hubo una gran disparidad en zonas lindantes, entonces de un distrito a otro vecino hay 40 ó 50 milímetros de diferencia, lo cual es bastante extraño”.
En tanto, advirtió que en la entidad están esperando “si alguna de las rurales puede haber cambiado la zona de emergencia a zona desastre por la virulencia del efecto climático”.



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