Las precipitaciones, una vez comenzado el verano, se han modificado y en general se presentaron en forma aislada y débiles en algunos sectores, y sumado a que en los últimos días se registraron temperaturas normales para la época, configuran un escenario demandante de agua.
La campaña gruesa 2012-2013 se puede decir que es atípica por la diversidad de fechas de siembra. Los que se sembraron en fecha óptima, por ejemplo el maíz, están en un estado avanzado y los rendimientos definidos, los que se sembraron más tardíos, sienten en mayor medida la falta de lluvias.
Esta situación comienza a preocupar al productor agropecuario, por lo que LA RAZON dialogó con el Ing. Agr. Antonio Martín, de la agencia local del INTA, quien consideró que desde el punto de vista climático contrasta bastante con lo ocurrido en la última primavera, donde el común denominador eran las lluvias y desde mediados de diciembre a esta parte hubo muy pocas precipitaciones y esto está impactando en los cultivos de maíz y soja, que están necesitados de precipitaciones generales y no tan erráticas y dispares como las últimas.
'La realidad hoy del campo es que están faltando lluvias para lograr una cosecha muy buena. La característica de esta campaña es la disparidad de fechas de siembras, porque hubo inconvenientes en los meses de octubre y parte de noviembre, porque las lluvias impidieron hacer los trabajos de manera adecuada, además de provocar encharcamientos y pérdidas de superficie en los cultivos. Esto hace que los estados fenológicos sean dispares, porque los que se sembraron en época están definidos, pero corresponde al 65 por ciento del área. El resto se sembró más tarde -hasta en Navidad-, aprovechando las buenas condiciones y las perspectivas de buen tiempo. Estos cultivos tardíos están necesitando de lluvias urgentes para seguir evolucionando'.
Martín, a la hora de hablar de rendimientos, consideró que habrá lotes que superarán los 10 mil kilos, 'pero será una campaña buena a muy buena, diferente a la del año pasado'.
Soja
Con respecto a la oleaginosa, el Ingeniero Martín, manifestó que no se sembró en épocas correctas debido a las precipitaciones de la primavera. 'Comenzó la siembra desde el 15 de noviembre cuando en otras épocas se arranca a fines de octubre. Esta soja se encuentra en la etapa de llenado de granos, por lo que están atravesando el período crítico en ausencia de lluvias y esto abre un alerta, pero de tener precipitaciones generales en los próximos días se solucionaría este déficit hídrico parcial'.
Por último, comentó que 'hay una gama de fechas de siembra que van desde mediados de noviembre hasta el 15 de enero. El panorama es muy amplio y dependerá de las condiciones climáticas'.
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