Campo Antuna: entregan trece mil hectareas de tierras fiscales a familias

En un poco más de un mes unas veinte familias del departamento Belgrano recibirán las escrituras de sus terrenos. Preparativos de una fiesta esperada.

Campo Antuna no es sólo un terreno de 13 mil hectáreas, bastante inhóspito, ubicado en el oeste de la provincia, atrás de la Sierra El Gigante. Es también la historia de sus más de veinte familias, sumamente arraigadas a esas tierras, las que trabajan cada día, en los veranos ardientes y en los duros inviernos. Son los Camargo, los Moyano, los Escalante, los Aguilera o los Peñiñorey que han soñado a lo largo de los años con recibir la escritura de su campo, y que hoy lo viven como una realidad que los llena de alegría y esperanzas.

“Espero que la vida me dé como veinte años más, porque ahora que va a ser mío tengo tantas cosas que hacerle al campito”, comentó Rociel Peñiñorey de 73 años, un abuelo que vive solo en el paraje La Lagunita, dentro del predio de Antuna y que asegura estar a un paso de cumplir el sueño de ser propietario.

El Campo Antuna es un terreno fiscal que comprende los parajes de La Lagunita, El Balde, Los Rambloncitos, Cabeza de Vaca y Los Parecidos. Unas veinte familias viven dentro del predio, básicamente de la cría de animales vacunos y caprinos, con la poca pastura natural que deja crecer la tierra árida y salitrosa.

En 1991comenzaron las gestiones, encabezadas en ese momento por el gobernador Adolfo Rodríguez Saá, para la concesión de los títulos de propiedad a esas familias. El actual senador Alberto Leyes, presidente del bloque de Senadores Justicialistas, quien desde ese momento acompañó las gestiones explicó: “En esos años empezamos a trabajar para otorgarles esos campos que pertenecían al gobierno a esas familias que ya vivían en el lugar desde hace unos cien años. Les solicitamos que ellos defendieran su lugar, que demostraran las mejoras realizadas, mientras nosotros iniciamos los trámites según lo que estipulaba la ley”.

Finalmente en 1995 el gobierno les hizo la entrega de los terrenos, con el compromiso de los pobladores de pagar las hectáreas durante diez años, y definir entre ellos la determinación y extensión de cada uno de los lotes.

Con todos los terrenos pagados y la mensura definida recientemente, es que ahora comienzan la etapa final: la de recibir las escrituras, un compromiso que asumió el Gobierno de la Provincia hace veinte años y que está próximo a concretarse.

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