Por RICARDO KIRSCHBAUM: EDITOR GENERAL DE CLARIN
Moody’s cambió la perspectiva de los bancos en el país. Era estable y la viró a negativa. El motivo es la vulnerabilidad del sistema frente a factores macroeconómicos y a medidas intervencionistas por parte del gobierno argentino para los próximos 18 meses. Moody’s argumenta que la política fiscal y monetaria impulsan el crecimiento y la inflación a “niveles difíciles de sostener”.
La agencia da por hecho que Cristina Fernández de Kirchner será reelecta en octubre. En rigor, la calificadora de riesgo habla del gobierno como si la elección presidencial ya hubiera ocurrido . En segundo lugar, la rebaja de la nota es por posibles medidas intervencionistas en el futuro. Resulta extraño que, de alguna manera, se sancione al país de forma preventiva por decisiones que todavía ni siquiera se adoptaron, aunque varios funcionarios, como el viceministro de Economía, hayan aventurado sobre lo que la Presidenta haría en su próximo período, incrementando el intervencionismo .
Moody’s, como otras agencias similares, no advirtieron el derrumbe financiero del 2008 e ignoraron síntomas evidentes de la extrema codicia en medio de una crisis que afectó gravemente a los ahorristas y usuarios del sistema bancario. La catástrofe se engulló a Lehman Brothers, AIG, Merrill Lynch, Wachovia , entre otros bancos, desencadenando un gigantesco salvataje y enormes fusiones.
Las réplicas de ese terremoto todavía se sentirán . Pero las campanas de alerta, como las que doblaron ayer, deberían llamarse a silencio.
Por vergüenza, simplemente .

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