Las festividades de la Villa de la Quebrada, gracias a decenas de miles de asistentes en busca de espiritualidad y/o, seamos sinceros, fiesta y ofertas; resultaron ser este año un escenario más atractivo para muchos políticos en campaña.
Rodríguez Saá arribó a las 15hs. al acceso principal del pueblo, desde donde recorrió varias cuadras hasta la iglesia de Villa de la Quebrada. Luego, alrededor de las 16.05, encabezó la histórica procesión junto al obispo de San Luis, Luis Martínez, integrantes de su gabinete, legisladores provinciales y nacionales, agrupaciones gauchas, cadetes de la Policía provincial y fieles.
“Ha sido muy lindo todo. A esta festividad hay que acompañarla y pedir y esperar un camino de esperanza para todos. Aparte vine también como hijo, porque mi madre no pudo venir este año, asi que un poquito también vine en nombre de ella. Hemos venido a pedir esperanza al señor de la Quebrada para que nos ilumine a todos”, sostuvo el Gobernador minutos antes de retirarse de la localidad, tratando de quitarle a su aparición tinte político alguno.
A diferencia de Rodríguez Saá y Lemme, el candidato a gobernador de la UCR también hizo acto de presencia, pero no lo hizo bajo ningún tipo de excusa. El martes de la semana pasada, en conferencia de prensa, anunció que su partido iba a montar un operativo en la Villa para dialogar con el electorado sanluiseño.
El Estado Nacional también estuvo presente a través de operativo conjunto, llevado a cabo por el Anses, PAMI y el Ministerio de Desarrollo Social, a través del cual “cientos de personas pudieron realizar sus trámites y consultas, además de disfrutar de distintas actividades recreativas y/o educativas”, según informó el coordinador del mismo, Luis “Piri” Macagno.
“Se llevaron a cabo simultáneamente charlas-debate con referentes locales y actividades recreativas, como clases de aerobics para personas de la tercera edad y para el público en general. Por las noches, se proyectó el film de Belgrano”, agregó Macagno.


Comentá la nota