La campaña política es perjudicial para la salud

No es fácil salir airoso de una contienda electoral. Ser candidato requiere mucho tiempo en actos públicos, recorridos para presentar proyectos, horas de tensión, enfrentamientos e incertidumbres. No queda demasiado tiempo para la vida sana y, tras la votación, el cuerpo empieza a sacar factura. Cinco expertos ofrecen una guía para candidatos que quieran sobrevivir.
Deben ofrecer su mejor imagen. Sus vertiginosas agendas les imponen hasta cinco actos diarios, muchas horas de pie, hablar con miles de personas, sonreír, viajar y posar para las fotos. Presentarse en una campaña política, admiten los médicos, casi siempre es perjudicial para la salud.

No es fácil para un político salir airoso en contiendas tan estresantes como las que se presentan este año: incluyen puestos para presidente, diputado, gobernador, intendente, comisionado rural, legislador y concejal.

Faltan tres meses para las elecciones provinciales. Los candidatos ya abrieron el juego y comenzaron a vivir días de tensión. No todos, seguramente. Algunos se refugian en las encuestas a su favor para mantener la tranquilidad. No es el caso de los legisladores y concejales: hay tantos acoples que pocos se sienten convencidos de que serán los más votados por el pueblo. Y viven presos de la presión y el nerviosismo.

Las agendas de los candidatos casi no tienen tregua. Entre mitines políticos, proyectos de campaña y cruces verbales con sus contrincantes, queda poco espacio para la vida sana. La mayoría asegura que el pico de estrés se vivirá en julio y agosto, cuando cierren las campañas. Mientras tanto, luchan para que el cansancio físico, el mal humor y los nervios no ganen demasiado terreno. Pueden quedarse sin voz, sufrir problemas de postura, males gastrointestinales y crisis psicológicas. Si en cualquier época de su vida un político padece estrés, cuando está en campaña debe extremar todo tipo de cuidados en su salud, coinciden los médicos.

Los expertos advierten que se deben tomar más en serio la idea de tener un cuerpo a prueba de ritmos estresantes. La mejor manera de enfrentar las elecciones, aseguran los especialistas, es con humildad: reconocer los aciertos del rival es una manera de quitarse presión a uno mismo y autoafirmarse, además de pasarse todo el día justificando que los otros candidatos lo hacen todo mal.

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