Alumnas, docentes y padres de la escuela Monseñor Scalabrini donaron su cabello para las pacientes con cáncer. Peluqueros de la Asociación Cuya de Peluqueros y Pascual Porco realizaron los cortes sin cargo.
La movida solidaria de Fundavita está movilizando a toda la provincia. Esta mañana alumnos, papás y docentes de la escuela Monseñor Scalabrini realizaron una donación masiva de cabello.
La idea surgió de Paula García, ex reina de la Vendimia en el año 2007 y actualmente maestra de la institución, quién les propuso a los docentes y alumnos realizar los cortes de cabello.
Cómo la propuesta tuvo gran aceptación, la joven maestra convocó a la gente de Fundavita para que presenciaran el acto solidario y les explicaran a los alumnos dónde irá destinado el pelo. Paula también se comunicó con el estilista Pascual Porco, quién gentilmente se ofreció a realizar los cortes gratuitamente.
Con gran entusiasmo y muchas emoción entre los docentes y alumnos montaron una escenario en el patio del colegio y citaron a los padres para recibir a los representantes de la fundación y al equipo de peluqueros.
Pasadas las 10.30, con todo listo y las tijeras en mano comenzaron los cortes de cabellos. Desde niñas de jardín hasta del último año de la secundaria se animaron a donar su pelo. También se sumaron maestras, madres, padre y hasta la reina y virreina de Guaymallén.
La jornada se hizo extensa porque muchos corazones solidarios se sumaron a la convocatoria. Pascual Porco acompañado de su hijo y el equipo de estilistas de la Asociación Cuya de Peluqueros cortaron más de 100 cabelleras durante horas.
"Esto es lo que nosotros hacemos y mientras podamos colaborar y sumar, nos encanta participar", contó Pascual Porco mientras cortaba el cabello de una alumna del Scalabreli.
La mañana tuvo todos los condimentos, las niñas más pequeñas de la escuelas, desde jardín hasta, las de 5º fueron las primeras en animarse a los arriesgados cortes que tienen por detrás un fin solidario y gratificantes.
Las docentes también se sumaron y las que no se arriesgaron a someterse a las tijeras, acompañaron en todo momento a las alumnas y alentaron el acto que estaban realizando por las pacientes con cáncer de los hospitales Notti, Central y Lagomaggiore.
A la jornada en el instituto Scalabreli no le faltó nada, mientras las niñas se emocionaban por cortarse el pelo, los padres disfrutaban del hermoso momento y hasta los alumnos varones le ponían color y hacían especial el día con música en vivo.
Tanto fue el alcance de la convocatoria realizada por Paula García para ayudar a Fundavita que hasta los papás se animaron a dar su pelo.
La gratitud y solidaridad de los presentes dejó un resultado maravilloso, en total se llenaron dos cajas grandes de con cabello donado, que fue fraccionado en bolsitas individuales para llevarlo a Fundavita para realizar la tan anheladas pelucas que necesitan las mujeres con cáncer.
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