Sucedió ayer por la tarde, cuando uno de los propietarios de la empresa intentó salir en un camión, que dijo estar vendido. Los choferes cuestionan a la empresa y su responsable arremetió contra el gremio.
Frente a la firma, lindera al Escuadrón de Caballería, acampan los trabajadores, en tanto que ayer la tirantez tuvo su punto máximo cuando Alfonso Cano, uno de los socios, pretendió retirar un camión con acoplado.
En forma inmediata, siete trabajadores, encabezados por el dirigente Abel De Negri, se cruzaron a la marcha del vehículo y realizaron una sentada para impedir su paso.
La situación de tensión contaba con efectivos de la Seccional Tercera como espectadores, además de los abogados Juan Claudio Morel y Rodrigo López Santoro, quienes representan a parte de la sociedad. Paralelamente, un escribano que había sido convocado labró el acta de constatación, en tanto que se dio intervención a la fiscalía.
Tras las actas y la intervención judicial, la situación se descomprimió, no obstante lo cual los trabajadores adelantaron que se mantendrán en su postura, mientras que el empresario formuló duros conceptos contra el gremialismo (ver aparte).
La postura gremial
Abel De Negri indicó a El Eco de Tandil que "estamos en la misma situación que cuando comenzó el conflicto" y acusó a Cano de "no querer hacer las cosas como corresponde y como dicen las normas que regulan al trabajo".
Recordó que "el conflicto nació por la mala liquidación y la falta de aplicación de algunos ítems del convenio, con la omisión de los kilómetros". Explicó que "cuando los choferes hacían 15 mil kilómetros por mes se les liquidaba la mitad. Ese reclamo y la aplicación del convenio generó que Cano arbitrariamente despida a uno de los trabajadores que reclamaba".
El dirigente dijo que "ya tuvimos tres audiencias en el Ministerio de Trabajo y al empresa no ha hecho otra cosa que desconocer todas las cosas que tiene en falta, negando las anormalidades".
Agregó que ante ello "lamentablemente, contra nuestra voluntad, debimos involucrar a los responsables solidarios, que son las empresas que le dan carga a La Unión. En la última audiencia se citó a tres empresas, cuyos abogados –con buen criterio- tomaron vista y pasamos a un cuarto intermedio hasta el martes".
De Negri acusó a la firma de querer "seguir manejándose como hasta ahora, fuera de convenio", en tanto que dijo que "la empresa –con una actitud claramente antisindical- pretende coartar la libertad de los trabajadores con persecución y el permanente ofrecimiento de la puerta para irse si no les gustaba lo que la empresa pagaba".
Cuestionó que La Unión ofreciera al trabajador despedido "la indemnización con un 40 por ciento más sobre lo que marca la ley. Eso es una lisa y clara realidad de la intención de la empresa. ¿Por qué va a pagar un 40 por ciento más cuando no corresponde? Quiere que no se le reclame sindicalmente lo que tiene que pagar".
El dirigente dijo que actualmente el conflicto afecta "sólo a las empresas del grupo, pero si esto no se resuelve, se extenderá a las empresas solidarias".
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