José Castro fue condenado a tres años y dos meses de prisión, por causar la muerte de cuatro personas en la autovía 14. Pidió perdón a familiares de las víctimas, que aceptaron las disculpas.
Ayer al mediodía, la jueza Mariela Rojas Di Pretoro, integrante única del tribunal de juicios y apelaciones de la localidad del sur entrerriano, dio a conocer la esperada sentencia. La semana pasada fue el juicio, donde Castro asumió la responsabilidad del hecho y su culpa en el accidente ocurrido el 6 de setiembre en el kilómetro 40 de la autovía nacional 14.
Aquella noche, el camionero oriundo de Concordia, salía de una gomería ubicada en la mano sur-norte de la autovía, e intentó cruzar hacia el carril contrario, pasando por un camino clandestino. En ese momento circulaba por esa mano el Renault Megane de las víctimas, su conductor se vio sorprendido por la maniobra del camionero y no pudo evitar el impacto contra el vehículo que estaba atravesado en la calzada. Como consecuencia, murieron de manera instantánea Pedro Ignacio Olloquiegui, de 54 años, quien conducía el auto, su pareja Adriana María Otero, de 43, y el hijo del conductor, Miguel Ignacio Olloquiegui, de 19; en tanto que el sobrino, Juan Francisco Raffo, de 22 años, falleció pocos días después en el hospital Centenario.
Si bien no hubo discusión sobre la culpa de Castro en la maniobra, sí hubo diferencias en los pedidos de penas. El agente fiscal Nº 2 Lisandro Beherán pidió cuatro años y dos meses de prisión efectiva, y cinco años de inhabilitación para conducir. El abogado querellante en representación de la familia de las víctimas, Raúl Jurado, solicitó la pena de cuatro años y ocho meses de cárcel (dos meses menos que la máxima, que es cinco años), y 10 años de prohibición de subirse al volante. Los defensores Martín Perroud y Carlos Mazariche pidieron dos años de prisión condicional (sin ir a la cárcel), rechazaron la inhabilitación para conducir, y en su lugar pidieron que se le impongan a Castro reglas de conducta y que realice un curso intensivo en Vialidad de la Municipalidad de Concordia.
Finalmente, la jueza le impuso a Castro tres años y dos meses de cárcel (una de las pocas condenas a prisión efectiva por accidentes de tránsito que hay en la provincia), mas 10 años de inhabilitación para volver a conducir cualquier vehículo. El delito fue calificado como Homicidio culposo doblemente calificado (por la conducción antirreglamentaria del vehículo y por la cantidad de víctimas fatales). La condena no está firme, y ahora los defensores tendrán los 10 días correspondientes para recurrir la misma en Casación ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.
Según se informó a UNO, al finalizar la audiencia, Castro tomó la palabra y le pidió perdón a los familiares de las víctimas que presenciaron la lectura de la sentencia. Estos lo perdonaron y manifestaron que no desean una venganza, sino una pena que sea reparadora del daño causado, y al mismo tiempo un llamado de atención para toda la sociedad.
La trágica viveza criolla
Una conducta habitual de las personas que conducen un vehículo (y no solo en esta cuestión) es no respetar determinada regla porque los demás tampoco lo hacen. “Si todos doblan por acá, si cualquiera estaciona en este horario pese a estar prohibido, si nadie usa casco, si no me van a decir nada por llevar toda la familia en la moto... Entonces yo tampoco”. Hasta que pasan las tragedias que se lamentan.
Así ocurrió en el siniestro vial que causó la muerte de cuatro personas. El camionero José Castro contó en la indagatoria que esa noche se le pinchó una goma en el viaje, por lo que decidió parar en la gomería ubicada a la vera de la ruta 14. Como vio que otros camiones se cruzaron de carril a carril por un lugar no habilitado, preguntó y le dijeron que no había problema, que todos hacían lo mismo, por lo que decidió retomar su viaje atravesando la autovía y pasando por el mismo cruce clandestino. Durante la maniobra pasó el auto y fueron los últimos instantes de una familia.
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