Ricardo Fadón, el subjefe de Caminos Rurales, dijo que la ruta es transitable, pero recomendó no hacerlo cuando llueve.
El desmoronamiento principal fue a la altura de la cola del dique en el acceso a un camping, las tareas continuarán con la reconstrucción de la carpeta asfáltica, las canaletas, los desagües, los guardarrail, las alcantarillas y las banquinas. Será tarea de Jorge Enriz, el jefe del Subprograma Vialidad, hacer el diagnóstico sobre las reparaciones en los diferentes puntos de la ruta.
“La lluvia erosionó todas las defensas y laterales, hay que tener en cuenta la violencia y la cantidad de agua que bajó por las laderas cuando las precipitaciones fueron intensas, y a eso sumarle la fuerza del viento de la zona, que ocasiona estos destrozos. En principio la cinta asfáltica es transitable”, aseguró Fadón.
Pararse al frente de semejante cerro y observar la enorme cantidad de piedras picadas, apiladas en uno de los costados del trayecto, hace que cualquier observador se sienta diminuto ante la imponente obra.
El camino ahora es más ancho que el de antes, los trabajadores lo necesitaban así para moverse mejor con las palas y máquinas picadoras.
Derrumbes en el Tomolasta
“Es impresionante cómo el agua desgasta y lava la piedra. Los destrozos superan nuestra capacidad, pero no es una ruta que corresponda a Vialidad. Nos pidieron que la revisemos y analizáramos qué podíamos hacer”, explicó el subjefe de Programa Caminos Rurales, que agregó a su lista de preocupaciones al cerro Tomolasta en el que también hubo desprendimientos importantes de rocas.
“Evidentemente fueron ocasionados por la erosión desde hace mucho tiempo, que fue destruyendo todo, más las precipitaciones de los últimos meses. Nos cuesta mucho subir porque la pendiente es muy elevada. Tendremos que contar con equipamiento especial y pronosticamos que las tareas de limpieza del camino nos llevarán mucho tiempo”, concluyó Fadón.
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