Piden un establecimiento en el poblado. Las temperaturas superan los 22 grados bajo cero a más de 4.200 metros.
Muchos de ellos están regresando a su pago por estos días y la mayoría asistirá como siempre a la escuela 4.570 Brigadier Juan Manuel de Rosas, de San Juan Minas, a más de dos horas de Río Grande. Alumnos de la primaria y la secundaria tienen que hacer todos los días ese recorrido, por cerros a más 4.200 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas que superan los 22 grados bajo cero. Por eso, doña Mamerta Subelza solicita a las autoridades que se aceleren los trámites para habilitar una escuela itinerante en Río Grande.
La vida en el cerro es sacrificada. El viento corta la cara; el sol lastima; el frío y el granizo enferman; las soledades son infinitas; las distancias tremendas. La gente de Viscachani es gente de campo, pastora, observadora y aprendiz de la naturaleza viva que la rodea. Las mujeres visten las mantas tradicionales de la zona, que abrochan con un alfiler de gancho. Los chicos usan ushutas, sandalias fabricadas con gomas de auto. Muchos de esos alumnos, que caminan todos los días hasta San Juan de Minas, son también pastores de llamas, ovejas y vicuñas.
En Viscachani es difícil que crezca algo de la tierra, los campos trabajados son muy pocos. El frío es muy intenso; el agua es poca y se congela. “Cuando llueve o cae granizo los más de 20 chicos que caminan de Río Grande a San Juan de Minas tienen que pasar todo el día mojaditos. El camino es largo y el clima es muy bravo”, dijo Mamerta Subelza, de 42 años, 8 hijos y dueña de un pequeño almacén. “Acá vivimos de las llamitas y las ovejitas. Casi no hay otro trabajo, porque es muy fría, muy alta la zona”, agregó.
La población ya donó una vivienda para que funcione como aula y ya se construyeron, con el aporte de la comunidad, los baños privados para el futuro establecimiento. En 2011 una chica que volvía de la escuela de San Juan de Minas le hizo dedo a una camioneta oficial de la Municipalidad de Santa Victoria Oeste que iba rumbo a Río Grande, de donde era oriunda. Pero la camioneta en la que estaba el actual senador del departamento, Lino Flores, terminó por accidente con la vida de la joven, que cursaba el último año. “No queremos más accidentes evitables como el que tuvimos. Los chicos merecen la escuela que estamos pidiendo”, dijo Mamerta.
“Nos duele que tengan que estudiar mojados”
Son cerca de 80 familias las que viven repartidas en los parajes de Viscachani. “Hace cuatro años que estamos reclamando por la escuela. Como no quieren hacer un edificio nuevo nosotros le donamos el salón. Los más chiquitos tardan tres horas hasta la escuela de San Juan de Minas. Nos duele que tengan que estudiar con toda la ropita mojadita”, explicó doña Mamerta.
“También hicimos notas para que nos arreglen el puestito sanitario, pero no pasa nada. Del camino tengo que decir que pasan las máquinas solo una vez al año y chau, no se los ve más. Acá aparecen los dirigentes solo para las elecciones a comprar los votos con un kilo de mercadería”, reclamó.
Para los que quieran colaborar se pueden mandar donaciones al barrio Luján de La Quiaca, Jujuy: calle Pellegrini 536, de la familia Flores, a nombre de Mamerta Subelza.
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