Un gran congestionamiento de tránsito se dio ayer en el paso de la barrera de Espora, en Bernal, cuando una unidad arrastró parte del tendido provocando la interrupción del suministro en las inmediaciones de la estación. Vuelve el interrogante sobre el tránsito y el bajovías
El corte momentáneo del cruce Espora-Avellaneda generó numerosos comentarios de los vecinos acerca de qué será lo que ocurrirá cuando se inicien las obras del bajovías y se cierre la barrera.
EL SOL informó días atrás qué sucede hoy con el paso de Ramella, recargadísimo en horas pico, que se verá colapsado de tránsito vehicular cuando arranquen las obras en Espora. La tranquilidad de los bernalenses se vio alterada ayer cuando un camión de gran porte arrastró cables de electricidad al intentar cruzar la barrera de Espora, provocando el corte del suministro en la zona y un congestionamiento de autos que duró alrededor de medio hora.
La situación, que pudo ser superada momentos después, provocó entre los vecinos el interrogante de qué sucederá en pocas semanas cuando den comienzo las tareas del dilatado bajovías, un añorado proyecto que desde hace años demandan los lugareños y que es primordial en virtud del crecimiento del parque automotor en los últimos años.
Algunos de los vecinos manifestaron que sería saludable la alternativa de reabrir viejas barreras a fin de dar fluidez al tránsito y no recargar el paso de Ramella, aunque esta opción no sería del agrado de la mayoría; sin embargo, ante el incidente de ayer y la inminencia del inicio de las tareas del obrador, nadie sabe qué sucederá con la circulación de autos en la zona.
Lo cierto es que ante el accidente que se dio ayer en el cruce ferroviario, volvió a aparecer el interrogante que hasta el momento no encuentra respuestas acerca de qué es lo que pasará en semanas y dónde derivará el caudal vehicular a fin de evitar trastornos a la barriada de Villa Crámer, que ante el cuadro descripto será el único paso que permitirá comunicar el lado este con el oeste de Bernal.
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