Desde hace algunos días, comenzó el recambio de los viejos cestos de basura instalados en las veredas de las calles más transitadas del centro de la ciudad.
En rigor, las estructuras metálicas verdes y sin tapa están siendo reemplazadas por cestos más parecidos a un buzón de boca grande.
El municipio decidió proceder a este recambio de cestos en virtud de que los que estaban instalados colapsaban en su capacidad debido a que se depositaban allí residuos de todo tipo, desde domiciliarios hasta electrónicos. Al tener una boca grande y sin tapa, se dejaba allí basura de dimensiones importantes.
Las nuevas estructuras, en cambio, limitan la posibilidad de dejar basura de grandes dimensiones ya que poseen tapa y boca más pequeña, que le hace lugar a papeles, botellas y residuos de tamaño razonable.
“Lo que estamos haciendo es cambiar los viejos cestos de basura por estructuras más modernas, que impiden que se deposite allí cualquier cosa”, explicó el secretario de Gobierno, Ignacio Mateucci. Este tipo de cestos se pueden ver en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y en capitales de provincia.
“La idea del recambio de cestos es promover la cultura de una ciudad limpia, sin papeles en la vereda. Lamentablemente hay personas que no entienden esa consigna y depositan allí cualquier tipo de residuos, que provocaban que la capacidad del viejo cesto rebalsara”, añadió el funcionario.
Comentá la nota