El camarista imputado Otilio Romano presentó la renuncia a su cargo

Está siendo investigado por el Consejo de la Magistratura. Además, sigue acusado de no actuar en 94 crímenes ocurridos entre 1975 y 1983
“Cumplió con su palabra”, dijeron algunos, y agregaban: “Cayó otro gigante”. Otros no lo podían creer. Rápidamente, la versión fue pasando de boca en boca en los Tribunales Federales: el camarista Otilio Romano había renunciado a su cargo de juez y ya lo había comunicado al Consejo de la Magistratura, a la Procuración y al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. De esta manera, Romano, quien está siendo investigado por el Consejo de la Magistratura y, paralelamente, por el juez federal Walter Bento, quiere acabar con uno de los frentes de batalla abierto.

ANUNCIO. La versión de que Romano presentaría la renuncia se había hecho oír en los tribunales. Incluso, el camarista se lo habría dicho al juez Walter Bento en los pocos minutos que duró la indagatoria del jueves, cuando el magistrado debía responder por no investigar 94 delitos de lesa humanidad cometidos entre 1975 y 1983. Según fuentes del Consejo de la Magistratura, Romano, en las últimas semanas, había comenzado a sondear una posibilidad de negociación que incluyera su renuncia. Una de las versiones que se escucharon era que, a cambio de su dimisión, se intentara convencer a Bento de reducir su imputación, eliminando la acusación de haber sido partícipe secundario de los delitos por los cuales se lo acusa.

De esa manera, no habría posibilidad de que Romano fuera a prisión una vez que pierda los fueros que por ahora lo protegen. La segunda versión por la cual Romano ofreció su renuncia tiene que ver con su colega de hace décadas: Luis Miret. Este último, quien igual que Romano es investigado por el Consejo de la Magistratura y también se encuentra imputado en la Justicia Penal, presentó su dimisión en setiembre pero aún se encuentra aguardando que sea aceptada. Según algunas fuentes, Romano habría ofrecido su renuncia a cambio de que el Poder Ejecutivo Nacional acepte la de Miret, quien está a la espera de que comience su juicio político.

LA JUBILACIÓN. El hecho de renunciar, tanto para Miret como para Romano, tiene un motivo que hace que la opción sea preferible a una destitución. Esto se debe a que si un juez es destituido, el cobro de haberes jubilatorios no se produce teniendo en cuenta sus sueldos actuales. En cambio, si el magistrado renuncia y tiene todos los aportes hechos, como en los casos de Miret y Romano, podrán jubilarse y cobrar mensualmente una suma que asciende a varios miles de pesos. Tras la renuncia, Romano deberá esperar que el Consejo de la Magistratura decida archivar el caso y, ante la alternativa de que prefiera continuar la investigación, que el Ejecutivo acepte la dimisión.

LOS FRENTES. El jueves, Romano había sufrido un revés importante de parte de la Justicia Federal. La Cámara Federal, compuesta por Juan Antonio González Macías, Roberto Naciff y Hugo Echegaray, había dejado sin efecto una cautelar por la cual Romano había frenado una investigación del Consejo en su contra. Esta misma denuncia era la que llevó a Miret al juicio político. Al mismo tiempo, pero en la Justicia, tiene la imputación por partícipe secundario, por no investigar 94 delitos de lesa humanidad, y se espera que el jueves se presente a declarar al respecto ante el juez Bento y ante el fiscal general Omar Palermo.

Miret espera que acepten su dimisión

Romano siguió los pasos de Luis Miret, quien renunció el 14 de setiembre y espera que la dimisión se acepte antes de que el Consejo de la Magistratura le inicie el juicio político. Así como Romano está imputado por no investigar 94 delitos de lesa humanidad, Miret lo está por 31 hechos. La renuncia de Miret se complicó, porque el Consejo decidió no frenar la investigación en su contra y los organismos de derechos humanos le pidieron a la presidenta Cristina Fernández que no se la aceptara. Miret y Romano se conocen desde hace más de 30 años y, en ese tiempo, han cultivado una importante amistad.

Continúa el juicio

El debate por delitos de lesa humanidad que se está llevando adelante en Mendoza continuará hoy con el testimonio de Alicia Morales. La mujer estuvo detenida en el D2 y tiene a su esposo, Juan José Galamba, desaparecido. Se espera que vuelva a mencionar a Carlos Rico.

Comentá la nota