El día en que al camarógrafo del municipio se le apagó la cámara

La imagen que el camarógrafo del municipio no quiso captar: los pequeños mostrando una bandera que reclama por las casas que les vienen prometiendo desde hace 10 años.
El pasado miércoles el intendente municipal, Ricardo Moccero, viajó hacia Villa Arcadia para inaugurar la nueva delegación.

Como sucede habitualmente, una larga lista de funcionarios de su gobierno lo acompañó, entre ellos el secretario de Servicios Públicos y, por supuesto, su equipo de prensa, el que se encarga de guardar para la posteridad todos los pasos que da el jefe comunal. O por lo menos todos los pasos que al Jefe comunal le conviene que se sepan. De los otros, y hablamos de los tragos amargos, ese equipo de prensa se encarga muy prolijamente de eliminarlos y evitar que se den a conocer.

Como la mayoría se limita a transcribir los partes de prensa del municipio, muchos hechos no salen a la luz, especialmente cuando suceden en localidades lejanas, pero siempre están los rebeldes, los que se empecinan en contar toda la verdad y no sólo la mitad de los hechos.

Resulta, entonces, que ese día en Villa Arcadia pasó un hecho que el parte de prensa del municipio no reveló y fue la fuerte protesta y el profundo malestar que mostraron 15 vecinos de la localidad a quienes se les viene prometiendo la entrega de casas del Plan Federal desde hace 4 años - aunque la novela se empezó a escribir hace 10 años -, y el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos, y las casas no aparecen. Para colmo, son las más atrasadas de todo el plan y no hay ni noticias de que su construcción se vaya a reactivar.

Por eso, cuando se puso a dialogar con los vecinos, un grupito de niños destapó una enorme bandera con la leyenda: “Queremos nuestra casa”. En ese momento, el camarógrafo oficial, que ‘casualmente’ es el presidente de la Juventud del Movimiento para la Victoria, apagó su cámara y la escena no quedó registrada. Bueno, eso creía él, porque siempre hay algún cronista de la realidad, quien fue quien nos hizo llegar estas imágenes, como para que la información fuera completa.

Queda claro entonces que no fue una mera reunión informativa y que el Intendente debió dar explicaciones, las que no conformaron para nada y, muy por el contrario, hicieron aumentar el enojo ante lo endeble de los argumentos esbozados.

Nuevo Día conversó con dos de los vecinos, quienes dijeron tener problemas en dar sus nombres, pero para preservarlos y evitar que sufran alguna represalia, hemos decidido mantenerlos en el anonimato. No vaya ser cosa que justo las casas que les corresponden tengan inconvenientes y nunca puedan ser entregadas.

Hartazgo

“A la reunión fuimos los 15 vecinos afectados al Plan Federal II, se hizo en la nueva oficina de la Delegación Municipal y si bien fuimos escuchados, no hubo ningún tipo de solución”, comentaron los vecinos consultados. Según les explicó Ricardo Moccero, “dependemos de Nación y nos dijo que él no puede hacer nada”.

Al ser consultados sobre como desembocaron en este problema los vecinos de Villa Arcadia confesaron que “nuestra realidad es que hace 10 años, cuando nos anotamos en el Plan Familia Propietaria, fue el mismísimo Intendente quien nos ofreció la posibilidad de esperar por un plan para facilitarnos la construcción de las casas y se ofreció a darnos los materiales para las mismas ya que nuestra situación económica no nos permitía construirlas por nuestra cuenta, pero nada pasó hasta que llegó el Plan Federal I y se nos dijo que a nosotros no nos correspondía ya que para dicho plan era condición ‘no tener nada’ y nosotros ya éramos adjudicatarios de los terrenos, pero se nos dijo que habría una solución cuando llegase el Plan Federal II, que tendríamos que esperar hasta entonces”. Agregaron los vecinos que “no sólo eso se nos dijo, también se nos aseguró que la construcción de nuestras casas comenzaría cuando el Plan Federal I estuviese en su segunda etapa, es decir el techado: bueno, esas casas se techaron, se terminaron y se entregaron en 2007 y recién en el 2010 se comenzaron las nuestras”.

A los vecinos se les prometió que las casas estarían terminadas en apenas seis meses. Todos sabemos que nunca una casa del Plan Federal se terminó en ese plazo, así que hubo, por lo menos, mala fe al indicar esa fecha que se sabía de antemano que no se iba a poder cumplir. Y de hecho, no se cumplió. La promesa más explícita fue la siguiente: “La Navidad la pasan en sus casas”. Se referían a la Navidad de 2010. En enero la promesa se amplió: “en marzo les entregamos las casas”. Estamos a mediados de junio y las casas ni siquiera están cerca de estar terminadas. Es más, están paradas hace bastante tiempo.

“Hoy la construcción esta congelada desde diciembre, sólo están las paredes levantadas, y las montañas de arena y ladrillos son testigos del abandono, porque la empresa no está, desapareció”, cuentan muy desanimados los vecinos.

“Y ahora a quién le reclamamos”, se preguntaron, reflexionando que “nosotros creíamos tontamente que debíamos hacerlo ante el Intendente, ya que fue el quien nos proporcionó los planes y nos fue prometiendo las entregas que nunca se cumplieron, pero hoy, tristemente nos dimos cuenta que era así, que sólo fuimos engañados en nuestra buena fe y que a la hora de poner lo que hay que poner se lavó olímpicamente las manos”

Para colmo, la indignación creció al límite cuando ante la consulta, Moccero, muy suelto de cuerpo, les dijo: “tuvieron dos años para construirse algo....y bueno, ¡prefirieron el plan...!”.

Como conclusión los vecinos señalaron: “Y debe ser así nomás, la culpa es nuestra, pero por confiar en su palabra”.

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