Una calle que se volvió intransitable

Los camiones mosquito que transportan autos a algunas concesionarias de los barrios Tablada y del Abasto han tomado la calle Virasoro entre la avenida San Martín y Laprida como una improvisada playa de estacionamiento, descarga y maniobras desde mediados del año pasado.

Los camiones mosquito que transportan autos a algunas concesionarias de los barrios Tablada y del Abasto han tomado la calle Virasoro entre la avenida San Martín y Laprida como una improvisada playa de estacionamiento, descarga y maniobras desde mediados del año pasado. El panorama se presenta a sólo unas diez cuadras del centro.

"Los camiones empiezan a llegar a la madrugada, a veces a las 3 o a las 4, se estacionan por Virasoro y al día siguiente, a las 7.30 u 8, encienden los motores y empiezan a bajar los autos por las rampas. A veces hay cuatro o cinco camiones, que ocupan media calzada y además estacionan los autos en la otra mano, así que a veces los vehículos deben hacer malabares para pasar por el pedacito de calle que les queda libre en el medio", dijo uno de los vecinos.

Virasoro entre San Martín y Laprida es una pintoresca calle de grandes adoquines y enormes acacias, paraísos y plátanos. Del lado sur está el Destacamento Móvil 2 de Gendarmería Nacional, en la ex estación Rosario-Puerto Belgrano, y en la manzana norte se hallan los viejos talleres del Ferrocarril Belgrano, donde hay algunos chalés donde otrora vivieron los gerentes ingleses del ferrocarril. En tanto, en la manzana siguiente de Virasoro hay casas, algunas centenarias.

“La mayoría de los camioneros acepta apagar el motor cuando se lo pedimos, pero el problema es que no pueden usar una calle del macrocentro como una playa de estacionamiento por el peligro para los peatones y el tránsito. Consultamos con la Dirección de Tránsito y nos informaron que los camiones mosquito tienen prohibido estacionar y bajar autos en cualquier punto de la ciudad, salvo en un tramo de la avenida Belgrano, que está especialmente destinado a ese fin”, confió una vecina.

Peligro, rally. “Otro problema son algunos muchachos que sacan los autos arando y doblan por Maipú como si estuvieran corriendo un rally. El otro día uno dobló como venía y casi se lleva puesto a un muchacho que iba en bicicleta. Además, a la vuelta, por Gálvez, funciona un Centro Crecer con un jardín de infantes. Algún día van a atropellar a alguien”, denunció un comerciante del barrio.

Nada por ahora

 “Hemos hablado con funcionarios municipales para informarles de la playa de estacionamiento trucha que sufrimos en el barrio y uno de ellos quedó en buscar una solución con las concesionarias, pero hasta ahora los camiones siguen parando aquí noche y día como Pancho por su casa”, abundó un habitante del barrio Tablada.

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