"Alarmante", "discriminatorio", y una actitud preocupante de "no escuchar" por parte del gobierno provincial al desconocer a más de una entidad docente al momento de plantear negociaciones salariales, fueron algunos de los calificativos que volcó el secretario general de la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), Fabián Felman.
Ante esta situación, Felman dijo que una de las posibles soluciones podría establecerse en la necesidad de adherir a lo establecido en la Ley de Educación Nacional, convocando en cada provincia a "paritarias".
Explicó que, no obstante, ello debe ser primero aprobado por la Legislatura provincial.
Por otra parte, entendió que al hacer anuncios de incrementos salariales para el 2011 -que incluyen un 25% escalonado para todos los sectores de la administración pública-, "no se cumple por un lado con la paritaria nacional como dice la ley".
Y es que es este proceso el que definirá el "piso salarial" para el año que viene. "Primero tenemos que ver si (desde Salta, y con la oferta salarial establecida), se supera" lo acordado en las paritarias nacionales.
Sostuvo que desde la CEA se ve con "preocupación" la realidad educativa salteña no solo por esta resistencia al diálogo con otros actores que hacen a la representación de los educadores, sino también por la falta de cumplimiento de directrices emanadas desde el Consejo Federal de Educación. Al hablar a este respecto, Felman hizo referencia a la falta de instrumentación de educación sexual integral en las escuelas según los lineamientos acordados en el Consejo.
"Ni siquiera fueron impuestos desde la Nación, sino en ese Consejo donde están (representadas) todas las provincias", dijo. "Nos parece retrógrado", agregó al referirse a las decisiones de la provincia, de no aceptar estos lineamientos.
También expresó que "nos parece que la educación religiosa no debe ser obligatoria sino optativa, y no puede imponerse en el ámbito educativo". Su reflexión fue contrapuesta a algunos referentes de la DASa que entendieron que la disposición de la educación religiosa en las escuelas no implica una imposición ni es objetable.

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